Los delitos de prensa durante el franquismo

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  • Publicado : 9 de noviembre de 2011
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Acercarse al tema de los delitos de prensa durante el franquismo es complejo, porque va más allá de lo que hoy podemos entender por delito de prensa. En el caso de este periodo histórico, la idea de delito de prensa, además de con censura, normas de publicación y otras cuestiones al uso, se une con la de orden público, nacionalismo español, patria, seguridad del estado… lo que crea un entramadolegal muy complejo.

Así, más allá del marco legal específico, que vendría conformado solo por dos leyes, la de 1938 y la de 1966, hay que hacer referencia a otra legislación que sin ser especifica de temas de prensa y propaganda, sí tuvo una relación directa con éstos:

- La ley de Responsabilidad Política de 1939, vigente en teoría hasta 1945, pero cuya jurisdicción se extendió hasta1966, año en el que se aprobó un decreto de indulto, que fue el que acabó definitivamente con la ley y extinguió las responsabilidades políticas

- La Ley de Seguridad del Estado de 1941

- El decreto 1794 de 21 de septiembre de 1960, que revisaba y unificaba la ley de 2 de marzo de 1943 y el decreto ley de 18 de abril de 1947.

Asimismo, habría que contar con el Código Penal (que sereformó en 1944, añadiendo como delitos, cuestiones como la propaganda ilegal, la huelga, la reunión o la asociación. Con el Código de Justicia Militar, o también por ejemplo, con la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo, de 1940. En todos ellos se pueden encontrar marcos legales referentes a cuestiones de propaganda o delitos de prensa, siempre ligados a asuntos de seguridad delestado.

Fundamental no obstante es hacer una referencia a la LEY DE PRENSA de 1938. Para empezar, lo primero a tener en cuenta es que ésta es realmente una ley de guerra, aprobada en tiempos de guerra y cuyas disposiciones en ese marco podían encontrar una justificación debido a las necesidades y requerimientos propios de la situación que se vivía en ese momento. Lo más llamativo, entonces, vienecuando una vez terminada la situación bélica, la ley no sólo no se deroga o se sustituye por otra, sino que permanece vigente casi 30 años (concretamente 28).

Analizando la ley brevemente, llama la atención la utilización de grandilocuentes expresiones como “verdadera libertad” o “verdadera democracia”, que parecen querer enmascarar la realidad de esta ley. Así, en la exposición de motivos de lamisma pueden leerse cosas como la que siguen: “redimido el periodismo de la servidumbre capitalista, de las clientelas reaccionarias o marxistas, es hoy cuando auténtica y solemnemente puede declararse la libertad de prensa”. Y a continuación venía el “quid de la cuestión”, escuchen: “Libertad integrada por derechos y deberes que ya nunca podrá desembocar en aquel libertinaje democrático por virtuddel cual pudo discutirse a la patria y al estado”.

A partir de ahí y según el articulado de la ley, la prensa se convertía en una “institución nacional”. Y claro, como tal, era el estado el encargado de organizarla, controlarla y vigilarla (no crean que soy yo la que me reitero con vigilancia y control, era la propia ley la que lo decía así). Además, y consecuencia lógica, el periódico vivía“en servicio permanente del interés nacional” y el periodista se convertía en “apóstol del pensamiento y de la fe de la nación recobrada a sus destinos”. Por cierto, los que son más jóvenes y no recuerdan este lenguaje, no piensen que es fruto de mi mente, estoy citando frases textuales de la ley.

En la práctica, todo ello significaba que se abortaba cualquier intento de prensa pluralista ya quela prensa tenía que cumplir “funciones tan esenciales como la de transmitir al estado las voces de la nación y comunicar a ésta las órdenes y directrices del estado y su gobierno”. Obviamente, la prensa, para cumplir tan excelsa función, tenía que estar controlada y responder unánimemente a las orientaciones que emanaban de las autoridades competentes. En este sentido, el franquismo, que no...
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