Luis barrales

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ENTREVISTA A LUIS BARRALES: ACTOR, DIRECTOR Y DRAMATURGO CHILENO
«La preocupación por la marginalidad es una cuestión
de responsabilidad humana»
 
Su último texto en cartel, H.P., está dando mucho que hablar en Chile. La historia que cuenta la obra es conocida: es la de Hans Pozo, «el descuartizado de Puente Alto». Aunque se trata de un crimen real ocurrido en marzo de 2007, LuisBarrales elude el género policial, y apela a la poesía, el teatro griego y el lenguaje coa para denunciar la marginalidad que genera la sociedad moderna. Aquí explica cómo fue el proceso de creación, las reacciones de los familiares del presunto asesino y la búsqueda de identidad de las compañías teatrales más jóvenes.
 

 
Luis Barrales tiene 28 años, estudió en la Universidad de las Artes yCiencias Sociales (ARCIS), en Chile. Desde sus inicios se dedicó a la dramaturgia y a la dirección, disciplinas en las que recibió numerosos reconocimientos a su trayectoria. Sus textos están inspirados en las clases marginales y utilizan el lenguaje coa mezclado con la poesía y referentes universales, como los clásicos griegos. Su último texto, H.P., es una alegoría de la miseria que recuerda a lastragedias griegas por la belleza y potencia de sus imágenes. Con Teína habló, entre otras cosas, sobre qué disparadores usó para el proyecto, las reacciones de los familiares del presunto asesino y el lugar que ocupa la marginalidad en la sociedad actual.

CREAR UNA TRAGEDIA A PARTIR DE UNA CRÓNICA POLICIAL
¿Por qué decidiste escribir sobre Hans Pozo?
Fue por una inquietud de la directora.Cuando estaba el caso en pleno apogeo, ella empezó a soñar con la cara de Hans Pozo, y este sueño se hizo tan reiterativo que se lo planteó como un tema de creación. Entonces, la compañía me pidió una dramaturgia para esta historia en particular. Para mí Hans era un paradigma: no sólo era un muchacho pobre, sino además, delincuente, drogadicto, homosexual, prostituto y taxiboy. Su familia lo habíaabandonado y se había criado entre una familia postiza y los centros para menores. Hans Pozo era la sumatoria de todos los males del Chile de hoy. También me llamaba la atención su fisonomía (pelo rubio y ojos azules), opuesta radicalmente a la imagen que uno tiene del marginal chileno. Me sentí atraído por toda la estética que rodeó a su muerte; un ensañamiento que me recordaba a la dictadura ensu peor momento. Había algo terroríficamente bello que era atractivo teatralmente. No era una muerte cualquiera. Hans me recordaba a un héroe trágico.
¿Cómo se documentaron para encarar el montaje?
Leímos todo lo que apareció en la prensa, tuvimos conversaciones con conocidos del supuesto asesino, y los actores visitaron los lugares donde se encontraron los restos de Hans. De todas maneras, eseno era nuestro interés fundamental. El caso estaba tan difundido por los medios que no era necesario explicárselo a nadie. Nosotros elegimos los elementos teatrales que contenía la historia y a partir de ahí empezamos a ficcionar. Desde un principio, y el mismo texto lo declara, nunca pretendimos documentar. No nos sentimos capaces de hablar desde la marginalidad, porque ninguno de nosotros esmarginal; sería pretencioso querer hacerlo.

¿Es comparable la historia de H.P. con una tragedia?
Desde el principio abordamos H.P. con esa premisa e intentamos encontrar puntos en común con la tragedia griega. En la tragedia griega, el oráculo determina el destino y en nuestra tragedia posmoderna chilena este oráculo es social. Un niño al que su madre regaló por ser rubio, cuya familia de acogidatambién lo dejó irse y que se inició tempranamente en la pasta base y en la delincuencia estaba predestinado desde el útero: no podía hacer otra cosa. Tomamos este caso como referente para hablar de reglas económicas que permiten que este tipo de situaciones se repitan constantemente, quizá no con la misma brutalidad, pero el fondo es el mismo.
¿Entonces todos los marginales están destinados a...
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