Me cago en el bicentenario

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ME CAGO EN EL BICENTENARIO. ¿QUÉ ES LO QUE SE CELEBRA?

Por Luis Campos Muñoz

Compañeros y compañeras: hagamos votos, y a la vez aportemos grandes esfuerzos, para que el segundo - siglo de vida de esta república sea una era sin interrupción, de verdaderos progresos morales que eleven grado a grado el valor y la dignidad de los seres que formamos esta comunidad hasta llegar a un estado tal deperfección donde haya desaparecido todo vestigio de inmoralidad, todo sedimento de injusticias, y sin dolorosas transiciones lleguemos a vivir en un verdadero y completo estado de felicidad y amor. La felicidad reinará donde no haya injusticias. El amor reinará donde no haya desigualdades. Los imposibles se rinden ante el poder de la ciencia humana y ante el querer de la moral verdadera. (LuisEmilio Recabarren, Rengo 3 de septiembre de 1910).

Me voy a referir desde un punto de vista crítico con respecto a las celebraciones que se están imponiendo por todo el país con motivo de la conmemoración del llamado Bicentenario. Como antecedentes retomo lo que dijo Luis Emilio Recabarren cuando le tocó vivir el primer centenario de Chile y apeló en ese entonces a su célebre frase “nada quecelebrar”, sobre todo por las desigualdades que se mantenían y que, aún más, habían aumentado en el país con relación a las décadas anteriores y por reflexionar de manera experta sobre quienes habían sido los beneficiados con dicho acto emancipatorio. El segundo antecedente al que voy a hacer referencia es un poco más sarcástico y claramente más soéz, y fue planteado por el artista plástico AntonioKadima cuando en 1990 se desnudó en el Cerro Santa Lucía en Santiago con motivo de la celebración de un año más del Descubrimiento de América. En 1992 el mismo Kadima volvió a repetir el eslogan esta vez haciendo un afiche en que incorporaba la leyenda en la parte inferior de una imagen del cacique mapuche Lloncón. A lo que apuntaba Kadima era a construir en ese entonces una mirada crítica acerca dela conmemoración del llamado V Centenario que hacía referencia a la llegada de los europeos a las Américas, representado en el viaje de Cristóbal Colón, el “descubrimiento” y la institución del “Día de la Raza”, el “Encuentro de Dos Mundos” y otras cosas por el estilo. Con un eslogan directo y sin ambigüedades, se coronaron las demandas indígenas bajo el lema “Me Cago en el V Centenario”,aludiendo a lo difícil que era para los pueblos originarios no sólo recordar tamaña fecha, sino además el

ver como las celebraciones de los otros eran claramente una afrenta para ellos y sus antepasados. Tal como el V Centenario, los Bicentenarios también deben ser para cagarse encima, sobre todo considerando que en la mayoría de los países americanos fueron en definitiva los nacientes estadosnacionales los que han terminado por subyugar hasta la actualidad a las poblaciones originarias. No pretendo ser neutral, ni equilibrar mis palabras con lo bueno y lo malo. Lo malo es lo que ha sido silenciado por la revolución silenciosa de los oligarcas chilenos protegidos en sus partidos políticos y en reglas que los benefician como empresarios y como dirigentes del país. Ellos ya hacen suficientepor hacerse propaganda y vociferar en todos los estilos lo bueno que está Chile en la actualidad. Son ellos los que destacan las virtudes del Bicentenario y los que están gastando millones de dólares en conmemorar algo que los ensalza y que recuerda lo bien posicionados que están ante muchedumbres que tienen hambre, que viven sin derecho a educación formal y que transitan por sórdidos conventillosmás parecidos a cárceles que a viviendas dignas. Por eso nada de bueno se verá en estas palabras. En virtud de lo anterior intentaré responder a esa interrogante, entendiendo que es una pregunta capciosa y de la cual ni siquiera comparto sus más mínimos puntos, ya que mi posición, al igual que Recabarren, es que nada hay que celebrar y que estoy dispuesto, bajo buenos argumentos, a vomitar y...
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