Metamorfosis

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La metamorfosis
Kafka, Franz

Published: 1915 Categorie(s): Fiction, Horror Source: http://es.wikisource.org/wiki/Franz_Kafka

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Acerca Kafka: Franz Kafka was one of the major German-language fiction writers of the 20th century. A middle-class Jew based in Prague, his unique body of writing — many incomplete and most published posthumously — has become amongst the most influential inWestern literature. Kafka's works – including the stories Das Urteil (1913, "The Judgement"), In der Strafkolonie (1920, "In the Penal Colony"); the novella Die Verwandlung ("The Metamorphosis"); and unfinished novels Der Prozess ("The Trial") and Das Schloß ("The Castle") – have come to embody the blend of absurd, surreal and mundane which gave rise to the adjective "kafkaesque". Source: WikipediaAlso available on Feedbooks for Kafka: • La condena (1912) Copyright: This work is available for countries where copyright is Life+70 and in the USA. Note: This book is brought to you by Feedbooks http://www.feedbooks.com Strictly for personal use, do not use this file for commercial purposes.

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Capítulo

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Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, seencontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el restode su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos. «¿Qué me ha ocurrido?», pensó. No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, si bien algo pequeña, permanecía tranquila entre las cuatro paredes harto conocidas. Por encima de la mesa, sobre la que se encontraba extendido un muestrario de paños desempaquetados -Samsa era viajante de comercio-, estaba colgado aquel cuadro quehacía poco había recortado de una revista y había colocado en un bonito marco dorado. Representaba a una dama ataviada con un sombrero y una boa de piel, que estaba allí, sentada muy erguida y levantaba hacia el observador un pesado manguito de piel, en el cual había desaparecido su antebrazo. La mirada de Gregorio se dirigió después hacia la ventana, y el tiempo lluvioso -se oían caer gotas delluvia sobre la chapa del alféizar de la ventana- lo ponía muy melancólico. «¿Qué pasaría -pensó- si durmiese un poco más y olvidase todas las chifladuras?» Pero esto era algo absolutamente imposible, porque estaba acostumbrado a dormir del lado derecho, pero en su estado actual no podía ponerse de ese lado. Aunque se lanzase con mucha fuerza hacia el lado derecho, una y otra vez se volvía abalancear sobre la espalda. Lo intentó cien veces, cerraba los ojos para no tener que ver las patas que pataleaban, y sólo cejaba en su empeño cuando comenzaba a notar en el costado un dolor leve y sordo que antes nunca había sentido. «¡Dios mío! -pensó-. ¡Qué profesión tan dura he elegido! Un día sí y otro también de viaje. Los esfuerzos profesionales son mucho mayores

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que en el mismo almacénde la ciudad, y además se me ha endosado este ajetreo de viajar, el estar al tanto de los empalmes de tren, la comida mala y a deshora, una relación humana constantemente cambiante, nunca duradera, que jamás llega a ser cordial. ¡Que se vaya todo al diablo!» Sintió sobre el vientre un leve picor, con la espalda se deslizó lentamente más cerca de la cabecera de la cama para poder levantar mejor lacabeza; se encontró con que la parte que le picaba estaba totalmente cubierta por unos pequeños puntos blancos, que no sabía a qué se debían, y quiso palpar esa parte con una pata, pero inmediatamente la retiró, porque el roce le producía escalofríos. Se deslizó de nuevo a su posición inicial. «Esto de levantarse pronto -pensó- hace a uno desvariar. El hombre tiene que dormir. Otros viajantes...
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