Moral publica

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 8 (1817 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 9 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
“EL CONCEPTO DE “MORAL PUBLICA” (art. 19, C.N.) COMO LÍMITE A LA INTROMISIÓN ESTATAL EN LOS ACTOS CIUDADANOS” Ramón Luis Gonzalez1 I. La Constitución Nacional garantiza a todo habitante de la Nación, que la autoridad de los magistrados ha de encontrar un límite en las acciones privadas que de ningún modo ofendan el Orden, la Moral Pública ni perjudiquen a terceros. ( arg. Art. 19, C.N.). Aquí setratará de determinar el alcance del concepto de “Moral Pública” como límite a tal intervención. Su inteligencia resulta esencial a los fines de establecer con claridad las relaciones entre Moral y Derecho, por una parte; y asimismo y como consecuencia de lo anterior, qué atribuciones tiene el Estado con relación a la conducta de los ciudadanos. II. Resulta esencial a efectos de limitarcorrectamente la discusión propuesta, aclarar algunas cuestiones. En primer lugar, se hace necesario confesar que no es posible tratar de las relaciones entre Moral y Derecho, sin adscribir a un determinado “sistema moral”. Tampoco es posible eludir la concepción que en torno a la función del Estado y del derecho tenga el intérprete. En consecuencia, es necesario admitir que la discusión, si bien ha deencarrilarse por los senderos de la lógica, es, fundamentalmente, axiológica. Sin embargo, un análisis exhaustivo de las “teorías morales” excedería ampliamente este trabajo. Como así también, no es posible, en los estrechos límites de esta reflexión, compilar la producción literaria generada en torno al debatido tema de la función del estado y del derecho. Nuestra pretensión es más modesta. Sóloqueremos contribuir a la discusión del límite que impone la “Moral Pública”, para lo cual debemos analizar y proponer alguna interpretación de este concepto, lo cual significa decidirnos por aquella que, a nuestro criterio, se compadece con la filosofía que surge de nuestra Constitución. III. Qué es la “Moral Pública” Pese a la vaguedad de la fórmula constitucional, es posible en nuestra doctrinaConstitucional y penal dos interpretaciones claramente diferenciadas: Por una parte están quiénes, adscribiendo a una concepción ética utilitarista, entienden que, en definitiva, el Constituyente sólo quizo dejar fuera de la intervención estatal, los actos inmorales que no causen daño a terceros. Por otra, están quienes no admiten la posibilidad de la indiferencia ética del Estado ante laautodegradación moral del individuo, puesto que de ser así – se sostiene – el Estado renunciaría a la tutela de la Moral que la Comunidad le ha encomendado. Resulta claro, a primera vista, que estos argumentos remiten fundamentalmente a dos órdenes de cuestiones: a) Qué puede hacer el Estado ante actos inmorales que no dañan a terceros; b) Cuál es el ámbito que queda reservado a la libre elección delindividuo. El filósofo español Fernando Savater, en un interesante artículo, nos comenta un texto póstumo de FOUCAULT donde el genial pensador francés define dos concepciones en torno al Estado a las que denomina, separadamente, el Estado “gestor” y el Estado “pastor”. El primero tiene por fin permitir que los ciudadanos hagan un buen uso de su libertad sin interferirse mutuamente. De allí que su funciónse reduzca a la de ser un mero “gestor”. Por su parte; el Estado “pastor” vive preocupado de que sus ovejas no se descarrilen, para lo cual está dispuesto, siempre, a evitar la perdición de los ciudadanos y buscar su salvación. Queda claro que a partir de estas dos concepciones, es posible entender de formas distintas las relaciones existentes entre la función del Estado y los actos “inmorales”sólo interesan en la medida en que perturben la libertad ajena. Por consiguiente, esta concepción nos permite admitir la tolerancia de las ideas y formas de vida diferentes y hasta admitir las bondades que surgen de “experimentar” en el ámbito Moral. Esta concepción se identifica claramente con el utilitarismo ético propugnado, entre otros, por Stuart Mill.Para el Estado “pastor”, la “indiferencia...
tracking img