Mujer y literatura: las pioneras

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MUJERES ESCRITORAS: LAS PIONERAS

En el año 1928, la escritora inglesa Virginia Woolf fue invitada a dar en Cambridge dos conferencias sobre el tema “La mujer y la novela”. En su libro Una habitación propia (1929) nos cuenta cómo acudió al Museo Británico y encontró miles de libros sobre la mujer, pero todos escritos por hombres. Ante este hecho hubiera sido fácil pensar que la literatura escosa de hombres y que las mujeres se han limitado a ser instigadoras de la creación literaria, pero no creadoras, parte del objeto producido, pero raramente productoras del mismo. Partiendo de esta premisa, la palabra que mejor definiría, aparentemente, el papel de la mujer en la historia de la literatura universal sería ausencia. No se podría ignorar, por supuesto, la existencia de algunas mujeresescritoras que han dejado su impronta en el campo literario, las mujeres con cerebro de hombre a las que aludía Simone de Beauvoir. Pero precisamente esas mujeres no negarían la ausencia a que nos referimos, sino que, en todo caso, permitirían sustituir la palabra ausencia por excepcionalidad. Samuel Bennet, en su obra Our Women: Chapters on Sex-Discord, escribió: “(...) Con la posible excepciónde Emily Brontë, ninguna novelista de sexo femenino ha producido una novela que iguale las grandes novelas escritas por hombres (...) Si bien es verdad que un pequeño porcentaje de mujeres son inteligentes como los hombres, en conjunto, la inteligencia es una especialidad masculina. No hay duda de que algunas mujeres son geniales, pero la suya es una genialidad inferior a la de Shakespeare, Newton,Miguel Ángel, Beethoven, Tolstoi. Además, la capacidad intelectual mediana de las mujeres parece muy inferior.” Añadiríamos, entonces, otro concepto que se aplicó a las mujeres que intentaron abrirse camino en un espacio que, durante siglos, fue prácticamente monopolio de los hombres: incapacidad. Para hablar en términos actuales, la literatura femenina fue considerada como un producto de serie By, por tanto, marginal.

Si bien la mujer tardó siglos en reivindicar el espacio que le correspondía en el campo de la creación literaria, no cabe duda de que la literatura popular fue creada y transmitida en buena parte por mujeres. Esta literatura, bien ligada al ciclo vital o bien de temática amorosa, se caracteriza por ser, además de anónima, oral. Aparece aquí una de las primerasexplicaciones para entender esa presencia casi excepcional de mujeres escritoras desde los inicios de las literaturas europeas occidentales hasta hace poco más de 150 años: el difícil acceso de la mujer a la educación y a la cultura letrada. La feminización indiscutible de la literatura popular oral demuestra que, aunque el genio creativo existía entre las mujeres, haberlas mantenido apartadas de lacultura escrita explicaría esa escasez secular de mujeres escritoras. Mientras que los hombres acudían a la universidad, sus hermanas ni siquieran podían pisar sus jardines, es decir, tenían que ser, en el mejor de los casos, autodidactas. Además, durante siglos, se consideró que la mujer no necesitaba saber leer o escribir para desarrollar las tareas que tenía asignadas en función de su sexo y quetener esos conocimientos constituía un peligro, una ventana abierta al mundo exterior, una forma de rebelión.

Es de nuevo Virginia Woolf en Una habitación propia quien nos da las claves sobre qué necesitarían las mujeres para poder competir con los hombres como creadoras de literatura: unas guineas y una habitación propia, es decir, algo de dinero (que proporciona independencia y acceso a lacultura) y una habitación cerrada a cal y canto, un espacio propio, no sólo entendido como un lugar físico individualizado y separado, sino también como un espacio vital, en el que la mujer pudiera ser dueña de su tiempo. Sus reflexiones apuntaban ya a una demanda de emancipación respecto de la tutela del padre o del esposo que todavía a principios del siglo XX sufría cualquier mujer, instalada en una...
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