Mujeres famosas

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María Mercedes Fontecilla y Fernández de Valdivieso (* Santiago de Chile, 18 de junio de 1799 - † Santiago de Chile, 5 de mayo de 1853. A los 53 años) fue esposa y Primera Dama del Presidente de la Junta de gobierno de 1812 y 1814 José Miguel Carrera.
Fue hija de Diego Antonio Fontecilla Palacios y Rosa Fernández de Valdivieso y Portusagasti. Se casó con José Miguel Carrera el 20 de agosto de1814, y juntos tuvieron cinco hijos: Francisca Javiera, Roberta, Rosa, Josefa y José Miguel (quien nació después de la muerte de su padre, y se convirtió en el padre de Ignacio Carrera Pinto, héroe de la Guerra del Pacífico).
Después de la derrota en la Batalla de Rancagua, emigró a Argentina junto a su marido. Mercedes Fontecilla lo siguió durante todas sus campañas y se le permitió retornar aChile sólo en 1821.
Después de la ejecución de su esposo en 1821, se casó con Diego José Benavente Bustamante, con quien tuvo cuatro hijos: Benjamín, Mercedes, Mariana y Carolina. Murió en Santiago a los 53 años de edad.
LAS MUJERES DE LA INDEPENDENCIA POR VICENTE GREZ 1878

Capitulo VIII: Mercedes Fontecilla.
Entre las mujeres hermosas de 1810, descollaba en primera línea Mercedes Fontecilla.Sus facciones eran delicadas y graciosas, su cutis blanco y purísimo, sus ojos y cabellos negros; sus ojos especialmente eran, la expresión de su alma, ardientes, apasionados, deslumbradores; era imposible mirarlos sin inclinarse ante ellos. A los encantos de su rostro unía la majestad de su figura.
El hombre más notable de entonces, José Miguel Carrera, se enamoro de esta mujer y la hizo suesposa. Ella, enamorada también y seducida al mismo tiempo por la brillante posición que se le ofrecía, unir su hermoso destino a ese genio del bien y del mal que debía lanzarla al través de todos los abismos y desgracias de su vida.
Siguiendo a su esposo por toda la extensión de la inmensa pampa Argentina, formando parte del bagaje de su ejército, corriendo todos los peligros de tan tremendasituación, dando a luz sus hijos en medio del desierto, sufriendo el hambre y la sed, ¡ella que había nacido rodeada de todas las comodidades y halagos de la fortuna! soportaba alegre y contenta tan terribles pruebas.
Jamás las molestias de su vida errante, la perdida de sus goces materiales, de su fortuna, de su familia, de su encumbrada posición social, turbaron el sueño de esa heroica mujer; nunca suslabios dejaron escapar un reproche ni una queja. Enferma a veces, criando dos hijos, durmiendo entre dos cunas, su alma sólo sufría ante el incierto porvenir de esos niños y el sombrío destino de su esposo.
Las exigencias de la lucha en que estaba comprometido Carrera separaron un día a los dos esposos; ella se fue a vivir en un rancho solitario mientras él seguía la serie de sus victorias ydesgracias. Sólo de cuando en cuando el destino unía por una hora a los dos esposos. Entonces un rayo de sol descendía sobre la pobre habitación de Mercedes. Una noche, una de esas noches solitarias en que las pasiones profundas asumen de improviso un carácter violento e impetuoso, José Miguel Carrera vio en su pobre estancia una de esas apariciones que nos hacen soñar despierto. Era la esposaenamorada e impaciente que desafiando todo peligro iba a consolar el alma angustiada del guerrillero. ¿Cuantas veces se repitieron esas dulces sorpresas? Cuatro o cinco en el espacio de algunos años; aquellos corazones se comunicaban sólo por el pensamiento. Las cartas de José Miguel Carrera a su esposa pasan de doscientas y en ellas se refleja la pasión y vehemencia que perdió a uno de los más ilustresy al más desgraciado de los chilenos.
era ya una viuda abandonada en país extraño, con cinco hijos pequeños, sin amigos y sin recursos. Algún tiempo después una mujer regaba con sus lágrimas esa tumba. Era Mercedes. Lo más tremendo para ella era no haber podido recibir el eterno adiós de los mismos labios de su esposo. Habría querido arrancar del fondo de la tumba aquel cuerpo idolatrado para...
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