Ocho pecados capitales de un historiador

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1 OCHO PECADOS CAPITALES DEL HISTORIADOR Homenaje a Eric Hobsbawm en sus 90 años.

Dr. Luis Eduardo Cortés Riera. UCLA-UPEL-IPB-Fundación Buría. luiscortesriera@hotmail.com Carora-Barquisimeto, Venezuela, 2007.

“Estamos inmersos en el pasado, como el pez lo está en el agua, y no podemos escapar de él”. Eric Hobsbawm, 1970.

INTRODUCCION.

Varias situaciones y experiencias en mi ya largatrayectoria como docente e investigador de la historia, así como la lectura de autores clásicos de la historiografía de todos los tiempos y lugares, me han animado a escribir estas reflexiones que bajo el insidioso título que le di, ojalá motiven a los jóvenes y también a los mayores, cultivadores de esta ciencia social tan nueva y que aún se haya en el tránsito hacia su edificación, a esclareceralgunos conceptos y categorías, a plantear nuevas problemáticas y a deslastrarse de las viejas y falaces, pero muy influyentes ideas en torno a la historia que han hecho carrera desde tiempos de Heródoto o de Polibio hasta llegar a Edward Gibbon o Leopold Von Ranke, y que nos han Edward Gibbon llegado con fuerza y autoridad inusitada hasta el presente, los 1737 - 1794 albores del siglo XXI.

Lapalabra pecado que aquí empleo se la debo a Eric Hobsbawm, así como al insigne historiador francés, miembro del Collège de France, Lucien Febvre, quien dice del anacronismo que es el mayor de los pecados, el más imperdonable. Desde tiempos de mis estudios de pregrado (1972-1976) en la ya bicentenaria Universidad de Los Andes y su Escuela de Historia, me había llamado la atención este pecado, elprimero y más dañino que puede cometer el historiador. Pero los ojos de aquélla Escuela estaban en otros lados, la enseñanza de un marxismo vulgar asociado al estructuralismo, así como el repliegue de la izquierda insurreccional, y poco se atendía a la formación de los estudiantes en el oficio del historiador. Casi no se leía a Marc Bloch, y si ello se hacía, aquél Lucien Febvre privilegio logozábamos, que yo sepa, solamente los estudiantes de la 1878 - 1956

CONHISREMI, Revista Universitaria de Investigación y Diálogo Académico, Vol. 4, No. 3, 2008.

2 especialidad en Historia Universal. Aquello se debía a que leíamos los brillantes trabajos de este autor sobre la Europa medieval, La sociedad feudal, entre ellos, y por extensión sus trabajos sobre metodología de la historia.

Elpostulador de la concepción de la “historia total”, otro francés, el profesor Pierre Vilar me motivó con su obra Iniciación al vocabulario del análisis histórico (l980) magnífico trabajo de precisión y de reflexión sobre lo histórico, donde nos dice: “Siempre he soñado con un “tratado de historia”. Pues encuentro irritante ver en las estanterías de nuestra bibliotecas tantos “tratados” de“sociología”, de “economía”, de “politología”, de “antropología”, pero ninguno de historia, como si el conocimiento histórico, que es condición de todos los demás, ya que toda sociedad está situada en el tiempo, fuera capaz de constituirse en ciencia”. En este sentido he creído necesario alertar sobre los errores y las omisiones más graves y más comunes que se cometen con la historia.

De Marc Bloch, creador dela idea del oficio del historiador, me he nutrido permanentemente para enseñar e investigar la historia con las aportaciones de todas las ciencias sociales (y a veces las naturales), el empleo del método comparativo como propuso con Febvre en la Escuela de los Anales y que se presenta magistralmente en Los reyes taumaturgos (1924) y La sociedad feudal (1939-1940), pero sobre todo Apología de lahistoria o el oficio del historiador (1942), llamada por Georges Duby la “agenda de un artesano”, un libro escrito bajo la ocupación nazi de Francia, por lo que ha sido llamado “El manuscrito interrumpido del Marc Bloch,” que trata sobre los motivos por los que se estudia la historia y sobre el oficio del historiador. No es un libro de filosofía de la historia, ni un libro de metodología...
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