Reforma constitucional en materia de justicia penal

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REFORMA CONSTITUCIONAL – DERECHOS HUMANOS
De tiempo atrás, las organizaciones de la sociedad civil de derechos humanos y organismos internacionales han solicitado una reforma constitucional en materia de derechos humanos. El motivo es que, a pesar de que nuestra Constitución es de las que más modificaciones ha sufrido en el mundo, en materia de derechos fundamentales es obsoleta. Esto trae comoconsecuencia un marco normativo ineficiente para brindar la protección necesaria a los habitantes del país.
El 23 de abril, al término de la LX Legislatura, finalmente se dio un paso en la materia al aprobarse en la Cámara de Diputados –y haber sido turnado al Senado– el proyecto de reforma a los artículos 1, 11, 33, 89 y 102 constitucionales. Esto podría significar un primer avance hacia unareforma en materia de derechos humanos en nuestra ley suprema. Con todo, el proyecto de reforma es bastante limitado en sus alcances, máxime teniendo en consideración las diversas propuestas existentes por parte de partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil y la academia. Pero no puede dejar de saludarse que por fin un esfuerzo de este tipo prosperara en la Cámara de Diputados. Resultabafrustrante ver que en materias que implican un mayor compromiso de la soberanía nacional o mayores complicaciones técnicas, como la reforma energética o las reformas alrededor del tema de seguridad pública, los diputados pudieran lograr acuerdos, y para aquella reforma indispensable para la protección de la población pareciera imposible lograrlos.
Sin dejar de saludar que el Poder Legislativo seinterese por el tema, no podemos pasar de largo cuestiones preocupantes de la propuesta de reforma aprobada por la Cámara de Diputados, tales como: que en el cuerpo del dictamen de reforma constitucional se prevé en el artículo primero, por un lado, reconocer explícitamente el principio pro persona (que puede definirse de forma simple como que implica que la interpretación jurídica siempre debebuscar el mayor beneficio para la persona), pero acotándolo a un extraño principio expresado en negativo, de “no contradicción con la Constitución”, es decir, el principio pro persona se aplicaría siempre y cuando no contradijera la Constitución. Llama la atención la preocupación de los legisladores por colocar alambre de púas alrededor de un principio de derechos humanos, en tanto que, tratándosede artículos concernientes a las facultades de los poderes de la Unión y otros entes de gobierno, los legisladores no han sido tan precavidos, de forma que su redacción quedara en términos como: el Poder “X” tiene facultades para… pero bajo el principio de no contradicción con la Constitución, de no traicionar a la patria ni su soberanía, y naturalmente no atentar contra la moral y las buenascostumbres. ¿Por qué en el ejercicio del poder que conlleva la posibilidad de abusar de él no se colocan candados directos, pero sí, en cambio, cuando hablamos de un principio elemental de derechos humanos, cuyo objetivo es el de beneficiar a las personas? No es congruente que un país que fue a la vanguardia de la protección de los derechos sociales y colectivos en su momento, ahora pretende reconocerlos derechos y por un lado, en el papel, obligar al Estado a promoverlos, respetarlos, garantizarlos y protegerlos, pero asépticamente: hasta donde no causen incomodidad.
Una razón por la que se pudo haber tratado de incluir este texto contradictorio per se en el proyecto de reforma, es porque las recientes modificaciones constitucionales en materia de seguridad han incorporado a la Constituciónfiguras contrarias a los derechos humanos como el arraigo, que es una suerte de detención de hasta 80 días mientras se investiga para fincar responsabilidad penal, o un régimen especial para la delincuencia organizada. Al existir estas figuras en la Constitución, existe la posibilidad de que “choquen” con una sana interpretación pro persona, que ningún juzgador podría soslayar, sobre todo cuando...
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