Reforma constitucional en materia penal

LA REFORMA CONSTITUCIONAL EN MATERIA PENAL:
LUCES Y SOMBRAS
Miguel carBonell
SuMario: I. Introducción. II. Proceso acusatorio y proceso

inquisitivo. III. Principios del nuevo proceso penal mexicano. IV. Principio de exclusión de prueba ilícitamente obtenida. V. Presunción de inocencia.
I. introDucción
La reforma constitucional en materia penal publicada el 18 de junio de 2008
nossuministra la base para realizar una profunda transformación del sistema
penal mexicano. Sus disposiciones tocan varios de los ámbitos sustantivos
de dicho sistema, dado que abarcan temas como la seguridad pública (cuerpos policiacos y prevención del delito), la procuración de justicia (el trabajo
del Ministerio Público, el monopolio de la acción penal que desaparece al
menos en parte), laadministración de justicia (a través de la incorporación
de elementos del debido proceso legal y de los llamados juicios orales) y la
ejecución de las penas privativas de la libertad.
Se trata de una de las reformas más importantes de los últimos años; a
partir de su publicación en el Diario Oficial de la Federación abre una serie
de perspectivas y retos que habrá que calibrar con detenimiento, siqueremos que no se quede como puro papel mojado, tal como ha sucedido con
otras reformas constitucionales recientes.
Aunque se ha debatido con intensidad acerca de su contenido y sobre
las ventajas y riesgos que ofrece, lo cierto es que casi todos los que la han
comentado reconocen que se trata de una reforma que no solamente era necesaria, sino también urgente.
El procedimiento penal mexicanoestá en completa bancarrota: es muy
caro y no satisface ni garantiza los derechos de las víctimas, de los procesa-

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MIGUEL CARBONELL

dos y de los agentes de la autoridad que intervienen en su desarrollo.1 Las
diferentes etapas que integran el proceso penal, las cuales abarcan desde
la prevención de los delitos a cargo de las policías locales principalmente,
pasando por laintegración de las averiguaciones previas que realizan los
ministerios públicos, el desarrollo de la etapa de juicio que corresponde a
los jueces penales, y la ejecución de las sentencias privativas de libertad que
se lleva a cabo en las cárceles y reclusorios de la República, presentan enormes problemas y, en términos generales, están marcadas por una notable ineficacia: la policía no previene losdelitos, los ministerios públicos no saben
investigar y en consecuencia integran muy mal las averiguaciones previas,
los jueces son indolentes y casi nunca están presentes en las audiencias, y
en los reclusorios lo menos que se hace es atender el mandato constitucional que ordena que se logre la “reinserción social” de los sentenciados. 2
En ese contexto, consideramos que la reforma penal sepresentaba como
una necesidad urgente y su atención por parte de los legisladores está más
que justificada. Otra cosa es que el contenido de la reforma haya dejado
descontentos a muchos, debido al intento de conciliar los intereses del go bierno para contar con mayores elementos jurídicos en su lucha contra la
criminalidad organizada, por un lado, y los propósitos de la sociedad civil
pormodernizar nuestro sistema penal y hacerlo compatible con las mejores
prácticas internacionales, por el otro. No son dos propósitos que puedan
convivir pacíficamente, pero los legisladores se las ingeniaron para meterlos juntos en la reforma.
En las páginas que siguen intentaremos ofrecer un esbozo general del
nuevo procedimiento penal, tomando como base el contenido del artículo
20 de la cartamagna, el cual fue objeto de una revisión completa. De hecho,
1 Los datos estadísticos que avalan esta afirmación pueden verse en Carbonell, Miguel
y Ochoa Reza, Enrique, ¿Qué son y para qué sirven los juicios orales?, 4a. ed., México,
Porrúa, Renace, UNAM, 2009, capítulo I.
2 Como es obvio, el problema no es exclusivo de México. A finales de marzo de 2009
el influyente periódico The New...
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