Rorty es puto

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  • Publicado : 5 de octubre de 2010
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Para aceptar las sugerencias de Baier, sin embargo, deberiamos tener que supercar nuestra idea de que el sentimiento es una fuerza débil, y que se necesita algo mas fuerte. Esta idea de que la razón es mas “fuerte” que el sentimiento, que solo una insistencia en la incondicionalidad de la obligación moral tiene el poder de cambiar a los seres humanos para mejor es muy persistente. Creo que estapersistencia se debe principalmente a una comprensión semiconsciente de que, si entrgamos nuestras esperanzas de progreso moral al sentimiento, estamos en efecto entregándoselas a la condescendencia, ya que estaremos confiando en aquellos que tienen el poder de cambiar las cosas (los abolicionistas ricos de Nueva Inglaterra, por ejemplo), en vez de en algo que tiene poder sobre ellos. Tendremos queaceptar el hecho de que el destino de las mujeres de Bosnia depende en que los periodistas de la TV puedan hacer lo mismo por ellas que Harriet Beecher Stowe hizo por los esclavos negros, en que estos periodistas puedan hacer sentir a las audiencias en los países seguros, que estas mujeres son parecidas a nosotros, son mas seres humanos de lo que pensábamos.
Confiar en las sugerencias de lossentimientos en vez de confiar en la razon es pensar en que personas poderosas gradualmente dejaran de oprimir a otros, o dejar de aprobar la opresión de otros, por buenas personas en vez de por obediencia a la ley moral. Pero es revolucionario pensar que nuestra única esperanza para una sociedad decente consiste en ablandar los corazones satisfechos de la clase ociosa. Queremos que el progreso moralcomience por abajo, en vez de esperar pacientemente por la condescendencia de los sectores superiores. La popularidad residual de las ideas kantianas de una obligación moral incondicional, una obligación impuesta por fuerzas profundas, ahistoricas y no-aleatorias, me parece deberse a nuestro aborrecimiento de la idea que las personas de las clases altas tienen nuestro futuro en sus manos, quetodo depende de ellos, y que no hay nada mas poderoso que podamos usar contra ellos.
Como todos los demas, yo tambien preferiria una forma desde los sectores bajos de alcanzar la utopia, un rapido cambio en reversa de la suerte que hara que los ultimos sean los primeros. Pero no creo que es esta la forma en la cual la utopía devendrá en hechos. Tampoco pienso que nuestra preferencia por esta formarespalda la idea que el proyecto de la Iluminacion existe en lo profundo de toda alma humana. Entonces, porque esta preferencia nos hace resistirnos a pensar que el sentimentalismo puede ser la mejor arma que tenemos? Creo que Nietzsche dio la mejor respuesta a esta pregunta: nos resistimos por resentimiento. Resentimos la idea de que tenemos que esperar que los fuertes vuelvan sus ojos alsufrimiento de los débiles. Esperamos desesperadamente que exista algo mas fuerte y mas poderoso que hiera a los fuertes si no ayudan a los débiles, ya sea un Dios vengativo, un proletariado revoltoso, o al menos vergüenza por cometer una violación a las teorías morales de Kant. La esperanza desesperada por un aliado no aleatorio y poderoso es, según Nietzsche, la raíz común de la filosofía platónica, dela insistencia religiosa en la omnipotencia divina y de la filosofía moral kantiana.
Nietzsche dio en el blanco, creo, cuando ofrecio este diagnostic. Lo que Santayana llamo “supernaturalismo”, la confusión de los ideales y el poder, es lo que da razón a la afirmación Kantiana de que no es solamente mas bueno, si no mas racional, incluir a extraños en nuestra comunidad moral que excluirlos.Nietzsche estaba en lo correcto al ver la insistencia de Kant en la incondicionalidad de la obligacion moral como una expression de resentimiento, pero estaba equivocado al tratar al cristianismo, y a la epoca de revoluciones liberals, como signos de degeneracion humana. Kant y Nietzsche compartían algo entre si, que ninguno compartía con Harriet Beecher Stowe, algo que Murdoch ha llamado “sequia”...
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