Sentido de rinconete y cortadillo

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  • Publicado : 24 de octubre de 2010
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“Rinconete y Cortadillo” es la tercera de las Novelas ejemplares de Cervantes, publica-das en 1613. Su argumento es, a priori, sencillo y transparente, pero su interpretación resulta de lo más ambigua: en un primer nivel, la novela carga contra la corrupción de la sociedad de su época describiendo los bajos fondos sevillanos. Es decir, el tema es lo que hoy llamaríamos “crítica social” , aunquesea anacrónico asociarlo a Cervantes. Pero si se analiza en profundidad, lo que realmente da sentido (utilizando la palabra que Casalduero usa para su Sentido y forma de las “novelas ejemplares”) y hace especial a la novela es el juego literario, la exploración del “intratextual realm of the picaresque novel” (H. Friedman 1980: 205). De hecho, lo hace de un modo tan sutil que incluso ha sidoconsiderada erróneamente una novela picaresca.
A continuación, se estudiarán los distintos mecanismos narrativos que utilizó Cervantes para tratar el tema del reproche a la sociedad a través del juego con la novela picaresca: el tiempo, el espacio, la estructura, los personajes, el uso del lenguaje, etc. Cabe remarcar que el auténtico sustento de la novela, el juego intertextual con la novelapicaresca, no parece ser una mofa —las altas dosis de sátira están dirigidas a la socie-dad— sino una vuelta de tuerca más a su esquema. Además, al contrario que en el Qui-jote o el Coloquio de los Perros, no existe ningún personaje que tenga el papel de críti-co literario; en este caso es toda la novela la que se comporta como un crítico y lo que Cervantes podría haber puesto en boca de un personaje loconvierte en un relato.
Los dos primeros elementos que distancian Rinconete y Cortadillo del género picaresco aparecen en el primer párrafo. Ni el narrador es en primera persona ni el pro-tagonista es único (es decir, no se trata de un relato autobiográfico); está escrita en ter-cera persona y los protagonistas son dos : “se hallaron en ella [en la venta del Molinillo] acaso dos muchachos dehasta edad de catorce a quince años” (Cervantes 1613: 11) . Pero el lector no lo sabe hasta que llega a la harapienta descripción de la pareja y su primera conversa. Entonces, Cervantes ha puesto ya las cartas sobre la mesa: esta nove-la tendrá apariencia picaresca, pero se comportará de modo distinto.
Las siguientes características que ponen de manifiesto el ardid del autor son rela-tivas a losprotagonistas. Si los pícaros más habituales justifican sus actos con su pasado turbulento, Rincón y Cortado ni siquiera quieren hablar de él; durante la charla con Mo-nipodio, Rincón le dice que “la patria no [l]e parece de mucha importancia decilla, ni los padres tampoco” (Ibid., 33); incluso cuando los dos jóvenes se conocen, le dice Cor-tado a Rincón: “— Mi tierra, señor caballero[…], no la sé,ni para dónde camino, tam-poco” (Ibid., 12). Esta afirmación también revela su verdadera motivación: estos dos “pícaros evolucionados” no hallan su incentivo en la necesidad de sobrevivir, tal y como lo hace Lázaro, por ejemplo, sino que es el ansia de aventuras lo que los mueve, tal y como dice Cortado: “el camino que llevo es la ventura” (Ibid., 13). Además, a diferencia de otros pícaros, estosdos no tienen amo sino que van por libre; así lo sintetiza Antonio Rey: “Rincón y Cortado no son criados de ningún amo, sino que actúan por cuenta pro-pia, y su vida no aparece determinada como la de los pícaros por unos antecedentes fa-miliares que los empujan hacia el delito” (Rey 2003: XV). Y es que un auténtico pícaro es arrastrado por las circunstancias —su pasado, el espíritu desupervivencia, la pobre-za, etc.—, mientras que Rincón y Cortado son dueños de sus propias decisiones: son ellos los que deciden estafar al arriero, robar a sus compañeros de viaje o a uno de sus clientes de Sevilla; “Rincón y Cortado no son pacientes, sino agentes de la acción” (Ca-salduero 1974: 103). Sólo comparando el verdadero pícaro —Guzmán o Lázaro— con la pareja, sale a relucir el tácito juego...
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