Sobre la misoginia

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sobre la misoginia, un texto absolutamente fabuloso!

Creo es fundamental que nosotras entendamos la misoginia, puesto que cruza todos los espacios de nuestras vidas: el íntimo, privado y público, impidiéndonos vivir bien... impidiéndome vivir bien. Misoginia es el odio y el miedo profundos a las mujeres; la palabra viene del griego misogynes que quiere decir "yo odio a las mujeres". Es elmotor de la feminidad, que la hace girar sobre sí misma, generando amor-admiración hacia los hombres y su sistema, y desprecio-invisibilización hacia las mujeres. En conceptos literarios, su leitmotiv...:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Desde hace siglos habitamos una cultura misógina: pensada, creada, organizada y ejercida por los varones. Debido a quizá quéterror masculino ancestral, hacia un cuerpo que sangraba cada ciclo y tenía la capacidad de parir. No me referiré al origen de esta cultura patriarcal y misógina, pero sí quiero acotar que comparto la hipótesis de la existencia previa de civilizaciones más humanas y vitales presididas por consejos de mujeres. Hoy en día, las mujeres continuamos manifestando nuestra esclavitud hacia los varones ysu sistema, al reproducir relaciones misóginas entre nosotras. Trampas de la masculinidad, que desfiguran a los verdaderos responsables y nos transforman en sus cómplices, sino en culpables.

Para sortear estas trampas, conocerlas y sanarnos de ellas, quiero iniciar el análisis y una posible deconstrucción de la misoginia entre mujeres. Y porque también pienso que -desde nosotras- es posibleinventar una civilización más humana y relaciones más dignas y felices, si logramos relacionarnos sin misoginia, es decir, si logramos salirnos de la feminidad y, por lo tanto, de la masculinidad; en otras palabras, si dejamos de servir material, emocional e ideológicamente al sistema. ¿Cómo se hace?

En primer lugar, un poco de harina cernida y unas dos cucharaditas de azúcar flor. En segundolugar, entender que no hay fórmulas ni recetas dadas; sí, una experiencia entre mujeres que se conoce, comprende, analiza, interpreta, estudia, comparte, conversa, converge, diverge, emociona, proyecta, identifica, reconoce y así, así, así. Y no me refiero a una experiencia de complicidades "femeninas", sino a experiencias-conocimientos-sabidurías de mujeres que se han atrevido a pensar desde Afueradel sistema.

Esta experiencia es la que a mí me ha servido para ir descolonizando mi mirada y poder ver todo aquello que a las mujeres nos han negado y robado, lo que nos mantiene atrapadas; ver, por ejemplo, que mi cuerpo de mujer, arrumbado en el silencio, estaba traspasado de miradas ajenas, que le habían dicho cómo moverse, cómo vestirse, cómo sentir, cómo hablar y cómo callar; cómo seduciry cómo pensar. Qué creer y valorar; con quién y cómo erotizarse; a qué temer, cómo amar... Un cuerpo que, en definitiva, debía vivir en función-proyección de otros-espejos, y no de una misma. ¿Por qué, entonces, habría de quererme?

Esta vida prestada ha marcado tanto a las mujeres que casi carecen (carecemos) de amor propio. El amor propio tiene que ver con la voluntad de pensar un proyecto devida y de humanidad propio; tiene que ver con ser persona. Es una ética distinta, no prefijada por las leyes de Zeus. Y si una no se ama a sí misma DE VERDAD, más acá del ego (que, a veces, ejerce de armadura de inseguridades, miedos y complejos), es muy fácil despreciar –o proteger, que es la otra cara del desprecio- a las otras. La misoginia se aprende y te la enseña otra mujer.

El sistemapatriarcal masculinista es tan eficiente que domina por medio de sus esclavos; esta eficiencia le ha costado mucha sangre, por cierto. Sus esclavos más efectivos han sido y son las mujeres, quienes transmiten el mandato de sumisión/admiración a los varones y su modelo de sociedad. La madre, junto a sus palabras y silencios, valora la obediencia que se espera de nosotras. El silencio es un lugar...
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