Subcomandante marcos - muertos incomodos

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MuertosCap12

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MUERTOS INCOMODOS
(falta lo que falta)
NOVELA A CUATRO MANOS por SUBCOMANDANTE MARCOS Y PACO IGNACIO TAIBO II

CAPÍTULO XII “Y
VIVO EN EL PASADO”

H
20 de febrero de 2005

abía amanecido rarísimo. Héctor siguió el proceso con precisión, casi con delicadeza matemática. Primero la presencia invisible del sol en un cambio de la forma de laoscuridad, luego unas rayas grises en el horizonte y al fin el descubrimiento de unas nubes extrañamente moradas; luego, la luz estaba allí. “El esmog hace cosas maravillosas”, se dijo el detective. Y bajó a tratar de despertar a los de la lonchería que solían poner las mesas del desayuno absolutamente dormidos, para que le dieran un jugo de naranja fresco, recién sacado del refrigerador yexprimido hacía un mes y medio en una empresa de concentrados de Miami. Cuando Monteverde salía por la puerta de su casa, Héctor lo estaba esperando. –¿Y el perro? –No, cómo lo voy a llevar a la oficina. Se queda en casa. –¿Usted conoce a Barnie? Barnie, el dinosaurio morado. –¿Perdón? –Creo que sé quién nos ha estado llamando –dijo Héctor encendiendo

un cigarrillo. –Jesús María Alvarado tenía unhijo, Angel Alvarado Alvarado, y me dicen que trabaja doblando caricaturas en la tele, a los Picapiedra, a un dinosaurio morado… –Los Picapiedra ya no pasan en la tele. –Bueno, pues cosas así... ¿Lo conoce? –No. –Me lo sospechaba. Al llegar a la oficina descubrió que sus compañeros de día habían salido en comisiones de servicio. Dos respectivas notas lo atestiguaban: “Fui arreglarle plomería a unañora. Gilberto” y “Toy en la Merced comprando telas, de Java y de Juir. Carlos”. Eso significaba que debería sumar a sus tareas de detective las de contestador de teléfono y tomador de recados. Marcó por enésima vez el teléfono que le habían dejado de Angel Alvarado y escuchó los interminables timbrazos. Nadie en casa. ¿Existía Alvarado? Tomó sus notas sobre los ministros de Juárez, y usando lasección

amarilla del directorio telefónico, antes de tratar de cruzar los apellidos con los de una mueblería, usó la lógica más simple: no eran Ruiz, Ramírez o Guzmán, apellidos muy comunes. Nadie diría, tienes apellido de ministro de Juárez frente a esos apelativos, dirían tú y otros 10 mil güeyes en la guía telefónica se llaman así. Tenía que ser uno de los ministros muy conocidos, no cualquierministro apache, y con un nombre que más o menos sonara a calle o a estatua en el Paseo de la Reforma. No era Melchor Ocampo, demasiado conocido, con una calle muy grande con su nombre; él sólo era una referencia, no lo mencionarían como “ministro de Juárez”. ¿Prieto? ¿Zarco? ¿Santos Degollado? ¿Lerdo de Tejada? No era González Ortega, a no ser que usara el apellido compuesto. La guía telefónica escomo la Biblia para los fundamentalistas de Kansas o el Tarot para los vividores del cuento. Si sabes las preguntas, ahí están, en ese enorme volumen de hojas amarillas, todas las respuestas: tres mueblerías Prieto, un vendedor

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de muebles usados Lerdo, una tienda de electrodomésticos Zarco, un “depósito mueblero” Degollado. Seis para empezar.Anotó direcciones, y celebró la investigación bebiéndose un refresco. Héctor marcó de nuevo el teléfono de su “garganta profunda” y finalmente una voz dio señales de vida al otro lado de la línea. –¿El señor Alvarado? –No ha llegado, pero estará aquí como a las 12, tiene un doblaje. –Perdone, ¿dónde es aquí? –Está llamando a los estudios, los estudios Gama; estamos en la colonia Roma, en la callePuebla 108, muy cerquita del Metro Insurgentes. El dinosaurio Barnie más bien parecía un mexicano de pelo en pecho que no se afeitaba y con casi 40 panzones años. Cuando terminó de doblar, poniéndole una voz muy coqueta a uno de los tres cochinitos, le pasaron la nota de Héctor que lo contemplaba del otro lado del cristal de la cabina. La tarjetita decía: “Jesús María Alvarado quiere hablar...
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