Alas para vivir

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Richard Bach

Alas
para
Vivir

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Javier Vergara Editor s.a.
Buenos Aires / Madrid
México / Santiago de Chile
Bogotá / Caracas / Montevideo

Título original
RUNNING FROM SAFETY: AN ADVENTURE OF THE SPIRIT

Edición original William Morrow

Traducción Edith Zilli

© 1994 by Alternate Futures Incorporated
© 1994 by Javier Vergara Editor S.A.Paseo Colón 221 - 6° / Buenos Aires / Argentina.

ISBN 950-15-1423-4

Impreso en la Argentina/Printed in Argentine. Depositado de acuerdo a la Ley 11.723

Introducción

Mi verdad ha estado depurándose durante mucho tiempo. Buscándola, he explorado y sondeado con la esperanza y la intuición; la he filtrado y condensado lo mejor que pude con la reflexión; después la hice circular pormis motores, al principio con. cautela, para ver qué ocurría
Hubo algunas dificultades, de acuerdo: una o dos explosiones en la pista de carreras, mientras aprendía cuán volátil debe ser toda filosofía de destilación casera. Cubierto de hollín, pero más sabio, me di cuenta hace tiempo de que he estado haciendo funcionar mi mente con este peculiar combustible durante gran parte de mi vida.Incluso hoy, con cautelosa temeridad, gota a gota, voy elevando gradual-mente los octanos.
Sin embargo, si decidí destilar mis propios hechos no fue por pura diversión, ni porque alguna vez cargara mis depósitos con combustible común. Apasionado por descubrir motivos para existir y temas con los cuales vivir, investigué religiones cuando era adolescente y, siendo todavía piloto de combate de lasFuerzas Aéreas, estudié a Aristóteles, A Descartes y a Kant en cursos universitarios nocturnos.
Al terminar el último curso, andando por la acera con pasos lentos y pesados, me atacó una extraña depresión. Por lo que pude entender en las aulas, esos caballeros sabían menos que yo acerca de quiénes somos y por qué estamos aquí, y yo tenía apenas una vaga idea.
Ellos eran pesadosintelectuales que surcaban estratosferas por encima del techo de mis aviones de combate. Yo estaba dispuesto a aprovechar descaradamente su discernimiento para aumentar el mío, pero cuando escuchaba en clase, apenas podía contenerme para no gritar: "¿A quién le importa eso?"
Admiraba al práctico Sócrates por su decisión de morir por sus principios cuando escapar habría sido fácil. Otros no erantan convincentes. Tantas páginas apretadas, de le-tras microscópicas, y al final una sabia conclusión: "Tienes que arreglártelas solo, Richard. ¿Cómo quieres que sepamos lo que es válido para ti?"
Terminados los estudios caminé sin rumbo por la no-che, con el eco de mis pasos en un recinto vacío, sin tener en la mente un sitio al que dirigirme.
"Seguí este curso buscando una guía",pensaba; "necesitaba una brújula que me llevara a través de las selvas." Las religiones organizadas eran para mí puentes endebles, ramitas mal atadas que se quebraban a la menor presión, una pregunta de niño convertida en misterio imposible. ¿Por qué las religiones se aferran a Preguntas Sin Respuesta? ¿No saben acaso que "Eso es imposible de responder" no es una respuesta?
Cada vez queencontraba una teología nueva, planteaba una prueba: ¿Adopto esta creencia para convertirla en mi vida?
Cada vez que lo preguntaba, el juego de palillos chinos temblaba y crujía; de pronto se derrumbaba delante de mí y los peldaños se desprendían, desplomándose hasta desaparecer.

Yo me aferraba al mundo, retirándome del borde; agradecido por no haber muerto en la caída. ¿Cómo se sentiríaalguien que ha entregado su corazón a un credo según el cual el planeta se disolverá en fuego el 31 de diciembre, al despertar el Día de Año Nuevo, con el canto de los pájaros? Se sentiría avergonzado.
Detrás de mí, mientras caminaba, sonaron los pasos de una mujer en la noche. Me hice a la derecha para dejarla pasar.
"Ahora he terminado mis estudios de veinte filosofías", pensé, "todas...
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