Amor y psicopatas

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Dr. Hugo Marietan:

Hoy he leído su artículo sobre este tema y me ha sido de gran utilidad. Muy claro y contundente. Yo he sido la complementaria de un psicópata. No lo reconocí hasta hace muy poco tiempo. Tengo 59 años, vivo en San Juan, Argentina, mi esposo falleció en el año 1990, tengo cuatro hijos casados y siete nietos, una familia maravillosa. Me casé a los 20 años y tuve un matrimoniofeliz, que la muerte puso fin, y a mi me dejó sumida en la mayor tristeza de mi vida. Me enfermé de pánico ( al principio no sabía lo que tenía) estoy todavía en tratamiento con una psiquiatra, tomo ansiolíticos y antidepresivos, y realmente los terribles episodios de pánico ya no existen. A casi 3 años de la muerte de mi esposo conocí a una persona perteneciente al grupo de amigos que comencé afrecuentar, divorciado, me invitó a salir y en ese momento, al comenzar la relación, sentí que salía del pozo que estaba, que volvía a sentirme como una adolescente, en fin, que tenía una nueva oportunidad de amar y ser amada. En verdad, con esta persona, vivimos juntos, nos separamos, volvimos a vivir juntos, y finalmente logré separarme definitivamente en diciembre del año pasado. Recién alcancéun poco de claridad cuando comencé terapia y la sicóloga me dijo que esta persona era un psicópata. Recién entendí que no había respuestas ni nunca las habría para su conducta. Que sería siempre imposible entender su mente. Pasé por el placer, el dolor, la humillación, etc. Debo agregar que además es alcohólico. En estas personas no hay respuesta ni entendimiento posible. Es cierto, la separacióntrae alivio, pero la lejanía duele terriblemente. La duda que me ha planteado su artículo, es respecto a que nunca volveré a ser la misma persona y que es difícil encontrar otra persona para amar y ser amada. Me pareció o entendí mal, que casi no quedan esperanzas, que el daño es muy grande, imposible en cierta forma de superar. Otra duda, algo que nunca pude descifrar, o quizás tampoco tenga nadaque ver con la lógica de estos individuos. Él cuando me hacia un regalo, ponía: “te quiero” pero jamás firmaba la nota. Por supuesto jamás escribió “te amo”. Le aclaro que mucho me ayudó para poder dejarlo, el recuerdo del respeto, cuidado, ternura y AMOR que siempre hubo entre mi esposo y yo. Esto y también que mis allegados y yo misma no entendiera porque seguía con una persona así. Muchasgracias por su respuesta y nuevamente lo felicito por ser de tanta ayuda a las personas que encuentran en su vida a estos personajes.

Cordialmente. Delcira.







Delcira:

Muy interesante su experiencia.

Al menos usted tuvo un referente que le permitió comprobar la diferencia entre un hombre normal y un psicópata. Eso ayuda mucho.

El artículo al que se refiere (Elcomplementario y su psicópata) no dice que la persona, después de la experiencia con el psicópata, no pueda amar y ser amada. Eso puede ocurrir perfectamente.

Lo que he intentado especificar (que es a su vez lo que me han repetido miles de veces las complementarias que he antendido) es que la experiencia con el psicópata es de tal intensidad y naturaleza que no se encuentra en un hombre "normal" esa"conmoción" (para darle un nombre) que produce el psicópata. Y que lo hombres normales parecen, inmediatamente después de la experiencia, como sosos, poco interesantes o hasta aburridos.

Pero, esta aclaración es importante para la mujer que ha dejado a un psicópata e intenta relacionarse con normales, porque, por lo general, la complementaria intenta revivir las "emociones" que le provocaba elpsicópata en la nueva relación. Y, desde luego, no las encuentra ni las encontrará. Esto hace que, erroneamente, la complementaria abandone la nueva relación, si no está advertida de este fenómeno, sin darle tiempo a que la relación con un hombre normal "madure" y ella pueda adaptarse a placeres menos intensos, pero suavemente agradables, que generan las relaciones normales.

Repito: no es que no...
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