¡Ay, si yo fuera pintor!

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“¡Ay, si yo fuera pintor!” Curaduría, texto y traducción
Lucas Ospina*

* Profesor asistente de la Universidad de los Andes vinculado a la Facultad de Artes y Humanidades. Magíster en Escultura, Tyler School of Arts, Filadelfia, Estados Unidos.

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I “Me es imposible, amigo mío, hablarle de este cuadro” le dice Denis Diderot a Fiedrich Melchior Grimm al comienzo de su texto sobre laobra Coreso y Calírroe de Jean Honore Fragonard. La pintura fue expuesta en el Salón de 1765 y Grimm, que era el editor de la revista quincenal Correpondence littéraire, encargaba textos a su amigo Diderot sobre los Salones. En su texto sobre el cuadro de Fragonard, Diderot comienza argumentando que no puede hablar de la obra pues no la ha visto y a continuación procede a contarle a Grimm unavisión, un sueño, que tuvo en la noche después de haber “pasado la mañana viendo cuadros y la tarde leyendo algunos diálogos de Platón”. Diderot dice que su sueño tuvo lugar en la Caverna de Platón, en una cueva larga y oscura, donde él y el público estaban encadenados y la cabeza la tenían “tan bien sujeta entre planchas de madera que nos resultaba imposible girarla”. En el fondo de la cueva, sobre unatela, se proyectaba para este público cautivo una sucesión de imágenes donde estaban “todas las escenas cómicas, trágicas y burlescas de la vida”. Detrás de los espectadores, libres de cadenas, había “reyes, ministros, sacerdotes, doctores, apóstoles, profetas, teólogos, políticos, bribones, charlatanes, artesanos de ilusiones y una gran tropa de mercaderes de esperanzas y de temores”. Diderottambién describe el mecanismo de ilusión que permitía la representación: “Estos charlatanes […] tenían tras de ellos una gran lámpara colgada, a cuya luz exponían sus figuritas: sus sombras pasaban por encima de nuestras cabezas y agrandándose por el camino iban a proyectarse en la tela extendida en el fondo de la caverna y formaban escenas en ella, pero escenas tan naturales, tan verdaderas, quelas tomábamos por reales, y unas veces nos hacían reír a mandíbula batiente y otras nos hacían llorar a lágrima viva, cosa que no le parecerá muy extraña, si se tiene en cuenta que detrás de la tela había otros bribones subalternos, pagados por los primeros, que prestaban a las sombras los acentos, los discursos, las verdaderas voces de los papeles que representaban”.

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Diderot comoespectador, o como soñador, narra una serie de escenas que vio en la proyección y, luego de comentar un par de actos, se detiene para describir un momento específico; a partir de ahí la narración es un diálogo entre Grimm y Diderot. La descripción que hace Diderot del momento que vio en su sueño es precisa, tal vez excesiva en detalles, y este efecto narrativo, luego de un prolongado uso, lleva aGrimm a hacerle una pregunta: “Pero dígame, amigo mío, ¿no ha confiado su sueño a nadie?”. “No” dice Diderot “¿Por qué me lo pregunta?” y Grimm responde: “Porque el templo que usted acaba de describir es exactamente el lugar de la escena del cuadro de Fragonard”. “Es posible” dice Diderot y continua con su visión palabra por palabra, detalle por detalle. Al final de su descripción Diderot dice:“Supongo que el espacio más alejado estaba lleno de gente, pero desde el lugar que ocupaba en mi sueño y en la caverna, no podía ver más”, y Grimm responde: “Porque no había más que ver, porque ahí están todos los personajes del cuadro de Fragonard y porque aparecieron en su sueño puestos exactamente como en el lienzo”. “Si es así” dice Diderot “¡Qué bello cuadro ha pintado Fragonard!”. Una vez agotadala parte descriptiva, Diderot interpreta el cuadro relacionando las figuras con la muerte y la tragedia: “A través de las tinieblas vi planear a un genio infernal, lo vi: unos ojos extraviados le salían de la cabeza; llevaba un puñal en una mano y con la otra agitaba una antorcha encendida; gritaba. Era la Desesperación, y el Amor, el temible Amor, lo llevaba a la espalda.” Al final de su...
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