Cambiar la enseñaza universitaria

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ESCUELA NORMAL DE ECATEPEC 
EDEMS 
  Esteve, José M. (1998), “La aventura de ser maestro”, en Cuadernos de Pedagogía, núm. 266, febrero, España, pp. 46-50.

La aventura de ser maestro
identidad profesional, historias de aula, profesor

José M. Esteve

1*

Tras veinticinco años de recorrido profesional, el autor afirma que se aprende a ser profesor por ensayo y por error. En el caminodeben sortearse distintas dificultades, como elaborar tu propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado. La enseñanza es una profesión ambivalente. En ella te puedes aburrir soberanamente, y vivir cada clase con una profunda ansiedad; pero también puedesestar a gusto, rozar cada día el cielo con las manos, y vivir con pasión el descubrimiento que, en cada clase, hacen tus alumnos.

Como casi todo el mundo, yo me inicié en la enseñanza con altas dosis de ansiedad; quizás porque, como he escrito en otra parte, nadie nos enseña a ser profesores y tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error. Aún me acuerdo de mi primer día de clase;toda mi seguridad superficial se fue abajo al oír una voz femenina a mi espalda: «¡Qué cara de crío! ¡A éste nos lo comemos!». Aún me acuerdo de mi miedo a que se me acabara la materia que había preparado para cada clase, a que un alumno me hiciera preguntas comprometidas, a perder un folio de mis apuntes y no poder seguir la clase... Aún me acuerdo de la tensión diaria para aparentar un serioacademicismo, para aparentar que todo estaba bajo control, para aparentar una sabiduría que estaba lejos de poseer... Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude abandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor: la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en clase; lalibertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos. Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría por haber escapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual. Pensar y sentir El camino y la meta melos marcó Unamuno en una necrológica de Giner de los Ríos, leída por azar en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: «Era tan hombre y tan maestro, y tan poco profesor .el que profesa algo., que su pensamiento estaba en continua y constante marcha, mejor aún, conocimiento... y es que no escribía lo ya pensado, sino que pensaba escribiendo como pensaba hablando, pensaba viviendo, que era suvida pensar y sentir y hacer pensar y sentir». «Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir»... Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas. Casi todos los colegas que escriben a continuación coinciden en este punto.Mari Carmen Díez expresa así su visión actual de la enseñanza: «Ahora entiendo la escuela                                                             
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 José M. Esteve es catedrático de Teoría de la Educación, de la Universidad de Málaga.  MTRA. ANA MARÍA SORIA CASTILLO CICLO ESCOLAR 2010‐2011

UNIDAD IV: ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA 

 

ESCUELA NORMAL D ECATEPE   DE  EC
EDEMS
  como unsitio adon vamos a aprender, donde com nde , mpartimos e tiempo, el espacio y el afecto el con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprend s derte, para emocionarte, para decirte al oído algú secreto m ún magnífico». Fernando Corbalán, tras hablarn de que en clase . t nos tenemos que diver rtirnos, busc el ansia de saber y propiciar u atmósfe de inves car una era stigación, concluy «Y no...
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