Consolación para la frustración.

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Consolación para la frustración.

Pérez Fernández, Loren.
2011-5168.

Aunque el territorio de la frustración puede ser vasto, desde un tropezón hasta una muerte prematura, en el corazón detoda frustración anida una estructura básica: la colisión de un deseo con una realidad inquebrantable. Las colisiones con la frustración comienzan con la primera infancia, al momento en quedescubrimos que las fuentes de nuestra satisfacción están fuera de nuestro control y de que el mundo no se nos amolda a nuestros deseos mas anhelados.
Para Seneca, si alguna posibilidad tenemos dealcanzar la sabiduría es aprendiendo a no ponernos tercos con el mundo mediante nuestras propias reacciones con arrebatos de furia, ansiedad, amargura o paranoia. La filosofía ha de reconciliarnos con lasautenticas dimensiones de la realidad, para así ahorrarnos la propia frustración y las emociones que a esta acompañan.
No somos capaces de encontrar el mando a distancia o las llaves, elrestaurante está lleno, arrancamos plantas y damos portazos. La ira no es más que el camino más rápido hacia la locura. En momentos de tranquilidad, puede que los furiosos pidamos disculpas y digamos quefuimos en algún momento presas de un poder superior a nosotros y más fuerte que la razón.
Seneca afirma que lo que nos pone furiosos son nuestras concepciones peligrosamente optimistas sobre elmundo y sobre los demás. Deberíamos ser más cuidadosos. Seneca ajustaba la escala de nuestras expectativas con el fin de que no nos salgamos de nuestros cabales: ¿Qué necesidad hay de volcar la mesa?Dejaremos de estar furiosos cuando dejemos de esperar tanto. Un sentimiento de que se han violado las reglas de la justicia, reglas que dictan que si somos honrados, seremos recompensados, y si somosmalos seremos castigados.


En casos en los que obramos de forma correcta, aun así sufrimos el desastre. Seneca conoció en sí mismo la agotadora tendencia a interpretar los errores de...
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