Cuentos economicos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 74 (18302 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 15 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
CUENTOS ECONÓMICOS
David Anisi
A la memoria de Joan Robinson
También para Irene e Íñigo
2
En estos días donde tanto proliferan malos cuentistas, nos cabe la afortunada posibilidad de volver a los buenos clásicos, e inspirarnos en ellos para relatar de forma peculiar los sucesos de nuestro mundo. He tratado de subirme a los hombros de esos gigantes para, utilizando su ritmo, su urdimbre, o susentido, reflexionar sobre algunos asuntos cotidianos.
Si tú, lector, disfrutas con estos cuentos al menos lo mismo que yo cuando los hice, el bienestar de nuestro mundo se habrá incrementado siquiera una chispa. Pero algo te ruego antes de leer cada uno de ellos: recuerda el original que te fue contado hace quizá muchos años, o que leiste cuando cada palabra brillaba en tu imaginación de niño.Será nuestro homenaje a todos aquellos que ya siendo polvo en el viento, figurando con sus nombres en estas páginas, vagando con sus nombres fuera de ellas, anónimos muchos, y desconocidos para nuestra cultura la inmensa mayoría, lograron para nosotros algo tan imposible como imaginar el pasado.
Universidad de Salamanca, otoño de 1999.
3
4
CUENTOS ORIGINALES
El traje nuevo del emperador
HansChristian Andersen
La princesa y el guisante
Hans Christian Andersen
La bella durmiente
Hermanos Grimm
El gato con botas
Charles Perrault
El lobo y los cabritillos
Hermanos Grimm
La carrera de la liebre y el erizo
Ludwig Bechstein
Los músicos de Bremen
Hermanos Grimm
Las zapatillas rojas
Hans Christian Andersen
El ruiseñor
Hans Christian Andersen
La pequeña cerillera
HansChristian Andersen
Tres deseos
Johann Peter Hebel
Pulgarcito
Charles Perrault / Hermanos Grimmm
El pescador y su mujer
Hermanos Grimm
El enano saltarín
Hermanos Grimm
El rey sapo
Hermanos Grimm
El aprendiz de brujo
Joseph Jacobs
5
EL TRAJE NUEVO DEL EMPERADOR
Aquel monarca llevaba varios años con una china en el zapato. Su reinado no iba del todo mal, pero bondadoso como era, no dejaba depreocuparse de la suerte de una buena parte de sus súbditos afectados desde hacía bastante tiempo por una desdicha: el desempleo.
Por ello, cuando le anunciaron la llegada a la corte de dos sabios procedentes de la reputada Universidad de Chinchanflún con el deseo de explicar al monarca, en una audiencia privada, las nuevas teorías sobre el paro, se llevó una gran alegría.
Los pretendidossabios eran en realidad dos grandes sinvergüenzas que amparándose en el nombre de aquella famosa universidad de allende de los mares, trataban de rentabilizar su azarosa estancia en aquellas latitudes aprovechándose del papanatismo dominante en su patria original. Tontos, claro está, no eran, y su dominio del idioma del País Maravilloso, donde tenía su sede la Universidad de Chinchanflún, así como sufacilidad para aprender expresiones ininteligibles y sofisticadas técnicas estadísticas y matemáticas, les capacitaban sobradamente para ejercer su papel de embaucadores.
Aunque la dignidad de la realeza le impelía a mostrarse siempre a sus súbditos bajo el manto de la impasibilidad, nuestro monarca se puso a preparar la audiencia con auténtico fervor. Repasó los manuales que tuvo que estudiardurante su educación de Príncipe, mandó llamar en el mayor secreto a un viejo profesor para repasar y actualizar algunos conceptos, e invitó a la audiencia a los más renombrados catedráticos de las universidades de sus dominios.
Y por fin llegó el día tan esperado. Los catedráticos del Reino, expertos en desempleo, llegaron lujosamente ataviados y acompañados de los instrumentos propios de sucondición, tales como libros de conjuros, amuletos de encontrar trabajo, frascos conteniendo espíritu competitivo, hierbas de sumisión, medicinas amargas de reducciones salariales, y múltiples varillas de flexibilización. Los dos sabios de la Universidad de Chinchanflún se habían presentado con anterioridad por recomendación del Jefe de Protocolo a fin de poder instalar en el salón del trono los...
tracking img