Cuentos

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El piano de Valle de Angeles
La viuda Doña Dolores hizo un inventario de las cualidades físicas de su única hija y no se atrevió a calificarlas. Se sentía apesarada porque si bien la niña no era agraciada, pensaba que tampoco había heredado ninguno de sus talentos para pintar y esculpir.
La noble dama de refinadas costumbres, aceptó aquella verdad preguntándose cuál sería el destino de aquellacriatura cuando ella faltara. Su afán cada día era cultivarla lo mejor posible, pero a criatura no daba visos de interesarse por nada.
El tiempo inexorable iba dejando sus huellas en Doña Dolores, quien hilvanaba la ilusión de que Dios retrasara las horas del reloj de su vida, para darle a su hija toda su protección si no lograba dejarla bien casada, como era su deseo.
Cuando ya la hija era unajovencita de trato agradable, sorprendió a su madre, sacando del piano que perteneció a su padre, algunas notas de campanitas, tan bien acompasadas que hicieron saltar de alegría a Doña Dolores.
Con el tiempo la jovencita llegó a ser una gran pianista y compositora. Gracias a su gran talento para la música, un cantante costarricense de origen alemán por cierto muy atractivo se casó con ella.Vivía embelesado con la música de su esposa, a quien amó profundamente.
Doña Dolores, vivió más de cien años. Todavía se recuerda en la antañona ciudad de Tegucigalpa, las tertulias y las alegres veladas que se hacían en casa de la feliz pareja. Él cantaba acompañado siempre por la música de su esposa.
Dicen que en las iglesias se escuchan – especialmente en Navidad – una música deliciosa decampanitas, la que fue sacada por primera vez de las teclas de marfil de este viejo piano del 888. Las partituras fueron escritas por la gran compositora nacional: Elba M Sarmiento de Bosch.

Primer Amor

La virgen de los quince años, que nunca había amado, en una tarde escarlata interrogó al hombre taciturno sobre algunas cosas del alma. Le interrogó más bien con la mirada profunda que con loslabios floridos.

-El amor us una embriaguez divina. Es la suprema angustia y la suprema delicia. Amar es sufrir, es sentir dentro del espíritu todas las tempestades y todas las alegías. Es vivir una vida fantastíca, impregnada de trizteza y de perfumes. Es soñar dulces cosas a la hora del crepúsculo y cosas extrañas en la callada medianoche. Es llevar constantemente en las pupilas la imagen de lamujer querida, y en el oído su voz, y en todo el ser la gloria de su encanto.

Ella le miraba sonriendo misteriosamente.

El continuó:
-No sé lo que una mujer peuda pensar y sentir; pero me imagino que en ustedes las sensaciones son más sutiles y más hondas.

-Habla usted de tristeza y de sufrimiento -exclamó ella-, y yo creíía que en el amor no cabían esas palabras.

-Yo me hereferido únicamente al amor sin esperanza -murmuró en voz baja el taciturno-. Al hablar de tristeza y de sufrimiento me he referido al amor sin esperanza. He dicho la emoción de amar; pero no la de sentirme amado.

-Usted, pues, ¿jamás ha sido amado?

-He sido amado locamente por mujeres blancas y tristes, por vírgenes morenas y ardientes. He sido amado por muchas criaturas seductoras. Las hesentido sollazar en mis brazos y jugar con mis cabellos y cubrirme de besos apasionados. Pero en el fondo de mi alma he permanecido impasible, frío ante tus caricias.

-Entonces- dijo la jovencita-, ¿no conoce usted la verdadero placer de sentirse amado? Porque si usted no amaba, no podia gozar con el amor de las otras...

-Sí, ciertamente, no he gozado con el amor de las otras.

-No conoceusted- dijo ella gravemente- el palcer de ser amado. O quizá no habrá sentido el amor.

-No conozco ese placer. Es decir, conozco, ahora, el amor; pero no la felicidad de sentirme amado. Diera la vida por una hora de esa felicidad. Usted es la única en el mundo que pudiera dármela.

Ella no contestó.
Pero entre la llama violeta del crepúsculo, la vió temblar y ponerse pálida

El tesoro...
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