Descubrimiento de un escritor magistral: steven millhauser

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DESCUBRIMIENTO DE UN ESCRITOR MAGISTRAL:
STEVEN MILLHAUSER

Por Mónica Salinas

“A veces sucede así: el Destino entra a los tumbos en un callejón sin salida y para incomodidad de todos, tiene que rehacerse y probar de nuevo. También la Historia da constantes tumbos: las asombrosas ilusiones de movimiento producidas por el diorama de Daguerre no tuvieron ninguna relación con la historia delcine, que se vinculaba directamente con un juguete sencillo que ilustraba el fenómeno óptico conocido como persistencia de la visión. Con todo, quizá estos falsos virajes no sean tropiezos ni mucho menos; quizá sean desarrollos necesarios dentro de una trama demasiado compleja para aprehenderla de una sola vez. O acaso la verdad es que no hay ningún sino, ninguna trama, nada en absoluto salvo unhombre cansado que mira hacia atrás y lo olvida todo menos detalles dispersos que el acto mismo del recuerdo compone en un destino. Eschenburg, recordando su infancia, se preguntaría si el Destino no era una mera forma del olvido .”

Como la vida humana, la obra de este escritor exquisito, deslumbrante, que es Steven Millhauser, está hecha de memoria y olvido. La Historia se imbrica en susficciones con las historias de individuos cuya ambición mayor y cualidad más notable es la creatividad. Por eso, sus relatos son siempre biografías –ya explícitas, ya encubiertas- de esos sujetos peculiares.

El fragmento que cité al comienzo de este artículo describe los caminos de la historia universal y los trabajosos itinerarios de las vidas singulares en el estilo de la reflexión, conaseveraciones provisorias y reiteradas conjeturas. Es que para Millhauser, al igual que para las criaturas de sus textos, el vivir es un quehacer reflexivo, aunque, generalmente, quien reflexiona no es el sujeto de ese vivir sino un observador (biógrafo o narrador, términos equivalentes en el universo ficcional de Steven Millhauser) que, sabiamente, ha renunciado a la pretensión de objetividad.

AugustEschenburg, una breve obra maestra, es la historia –es decir, la reflexión sobre la vida- de un fabricante de autómatas que la ficción sitúa en Berlín, a fines del siglo XIX. Hijo de un relojero, August comprende pronto que su vocación no es la relojería sino el arte, y que, a diferencia de las máquinas, el objeto artístico no se reduce a la ensambladura perfecta de sus partes ni a unfuncionamiento preciso e infalible. En los muñecos animados de August están la pasión, el dolor, la melancolía y la fragilidad de la vida verdadera. Vida y creación artística se funden así en la nouvelle, que deviene parábola de esas dos formas de existencia:

“¿Qué era una vida? Un día su padre había abierto un reloj y le había mostrado los engranajes. ¿Qué era su vida? Un pájaro encerrado en un graciosohombre de papel, un cuadro con botes que se movía, un mago sudoroso en una lánguida capa verde: ¿eran señales secretas de un destino, íntimas y precisas como la marca de agua en una estampilla? ¿O meros accidentes que la memoria elegía entre los muchos accidentes que constituyen una vida?” .

El relato tiene el esplendor verbal de la gran literatura. Millhauser limita la acción narrativa a loindispensable, y la reemplaza por la descripción sensorial y sensual, algunas veces lenta y morosa como una ceremonia:

“Todos los ojos se habían vuelto hacia la caja de la mesa. El telón se abrió despacio para revelar un escenario a oscuras, en el centro del cual había una mesita con un cuenco de cristal vacío. Tres haces de luz que caían oblicuamente del techo iluminaban intensamente la mesay el cuenco. Empezó a sonar una melodía de cajita de música. Del bastidor derecho surgió un hombre impreciso más o menos del tamaño de un cascanueces. Con paso vivaz fue derecho al centro del escenario y parado detrás de la mesa dio la cara al público. Vestía frac y sombrero de copa y en una mano llevaba una varita negra. Era pálido y de ojos inquietos, oscuros y brillantes. Permaneció inmóvil...
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