Diseccion Corazon De Vaca

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 22 (5491 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 12 de abril de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA ETERNA PARRANDA DE DIOMEDES
POR ALBERTO SALCEDO RAMOS. FOTOGRAFÍA: CAMILO ROZO

De espantapájaros a mensajero, de mensajero a gran estrella y de gran estrella a encarnación de la decadencia, la vida de Diomedes Díaz ha sido desmesurada y desordenada. Luego de casi cuatro años de investigación, el mejor cronista de Colombia la cuenta para los lectores de SoHo como regalo central de nuestronúmero de aniversario.
[pic]
Ilustración: Nicolás Uribe
• [pic]
1. Gracia y desgracia de un espantapájaros

Ese hombre que desde hace unos minutos se encuentra en la tarima, al lado del presentador, es idéntico a Diomedes Díaz: en la risotada chillona, en la gesticulación teatral. Sin embargo, es difícil hacerse a la idea de que, en efecto, es él, debido a que presenta cambios notables. Elrostro está enmarcado por una barba selvática que distorsiona sus facciones. La melena revuelta y el bigote tosco partido en dos mitades espaciadas, como el de Cantinflas, le confieren el semblante de un condenado que acabara de escaparse de su mazmorra. El hecho resulta absurdo: Diomedes Díaz lleva casi un año huyendo de la justicia. No tendría ninguna lógica que se hubiese atrevido a abandonarsu escondite, donde es intocable, para exponerse a ser capturado en esta plaza pública repleta de policías. En todo caso, el tipo se parece mucho al cantante: en su pronunciación cantarina, en sus ademanes grandilocuentes.

La escena transcurre en Badillo, pueblo agrícola en el que se celebra, desde hace tres días, el Festival del Arroz. El lugar se encuentra a unos treinta kilómetros deValledupar, la meca del folclor vallenato. Es una noche de junio de 2001. Muchos espectadores siguen desconcertados, acaso porque no entienden cómo es que un artista tan vitoreado y tan perseguido aparece de pronto entreverado con ellos en esta feria menor. Pero, a fin de cuentas, ¿sí será Diomedes Díaz? Está vestido de un modo que jamás se le ha visto en ningún otro escenario público: con unapantaloneta que deja al descubierto sus muslos flacos y unas alpargatas indígenas. Se ve desaliñado, empobrecido. De repente, el supuesto Diomedes toma un micrófono y dice que su vida no tendría sentido sin el cariño de sus seguidores. Él canta es por ellos, añade después, enfático, mientras se golpea el pecho con la palma de la mano derecha. En seguida, arqueando el tronco hacia atrás, como para gritar conmás fuerza, suelta uno de sus estribillos inconfundibles.

—¡Con mucho gustoooooo! 

El animador aclara de una vez por todas que no se trata de una alucinación. El hombre que acaba de hablar —agrega, con esa voz estrepitosa típica de los locutores de bazar— es nada más y nada menos que El Cacique de La Junta, señoras y señores, el mismísimo Diomedeeeeeeeeeeeees Díaaaaz. Las cinco mil personasque están arremolinadas en la plaza largan un aplauso que parece interminable. Entonces el animador se explaya en una retahíla de elogios impetuosos para referirse al rapsoda del pueblo, el turpial que mejor trina, el chivo que más mea, el gallo que alborota el corral, el mandacallá de los cantantes. El público delira, ruge. Diomedes se dirige al otro extremo de la tarima, donde se encuentra elconjunto vallenato que participa a esta hora en el festival. Tambalea como si caminara dentro de una canoa en el mar. Se nota que, por la borrachera, se le dificulta mantenerse en pie. Sin embargo, se las arregla como puede para llegar donde el acordeonero y pedirle que entone Tres canciones, uno de sus temas clásicos. En seguida, sin ninguna concertación previa, el grupo comienza a tocar la piezamientras Diomedes lanza un alarido: 

—¡Ay, mujeeeeeereeees! 

La multitud acompaña, enardecida, los primeros versos de la canción: 

Hágame el favor, compadre Debe, 

y en esa ventana marroncita 

toque tres canciones bien bonitas 

que a mí no me importa si se ofenden.



¿Qué hace el más celebrado cantante vallenato de todos los tiempos trepado en esta tarima de conjuntos...
tracking img