Doctrina social

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Introducción
Compuesto de alma y cuerpo, tras el desorden del pecado original el hombre ha de soportar el tirón de la carne que reclama con egoísmo el placer de la sexualidad, sin mirar a la disciplina con que Dios ha ordenado los fueros del cuerpo. Así, la pureza es una virtud que ha de alcanzarse con la gracia de Dios, y una particular lucha personal.
Para ser limpios de corazón es necesariorechazar con firmeza pensamientos y deseos impuros, que constituyen la raíz interna del pecado contra la castidad, y ya son pecados cuando se consienten. Sin embargo, vale la pena porque la pureza es una de las mayores fuentes de alegría, de paz y de energía en el progreso de la persona. Como dice Jesús en el sermón de la montaña, “bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán aDios” (Mateo 5,8).

Objetivos
General
* Explicar el noveno mandamiento.

Específicos
* Dar a conocer el significado del noveno mandamiento.
* Determinar los puntos claves de dicho mandamiento.
* Definir la idea central de la purificación.

EL NOVENO MANDAMIENTO
«No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, nisu asno, ni nada que sea de tu prójimo» (Ex 20, 17).
«El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 28).
2514 San Juan distingue tres especies de codicia o concupiscencia: la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida (cf 1 Jn 2, 16 [Vulgata]). Siguiendo la tradición catequética católica, el noveno mandamientoprohíbe la concupiscencia de la carne; el décimo prohíbe la codicia del bien ajeno.
2515 En sentido etimológico, la “concupiscencia” puede designar toda forma vehemente de deseo humano. La teología cristiana le ha dado el sentido particular de un movimiento del apetito sensible que contraría la obra de la razón humana. El apóstol san Pablo la identifica con la lucha que la “carne” sostiene contra el“espíritu” (cf Ga 5, 16.17.24; Ef 2, 3). Procede de la desobediencia del primer pecado (Gn 3, 11). Desordena las facultades morales del hombre y, sin ser una falta en sí misma, le inclina a cometer pecados (cf Concilio de Trento: DS 1515).
2516 En el hombre, porque es un ser compuesto de espíritu y cuerpo, existe cierta tensión, y se desarrolla una lucha de tendencias entre el “espíritu” y la“carne”. Pero, en realidad, esta lucha pertenece a la herencia del pecado. Es una consecuencia de él, y, al mismo tiempo, confirma su existencia. Forma parte de la experiencia cotidiana del combate espiritual:
I. La Purificación Del Corazón
2517 El corazón es la sede de la personalidad moral: “de dentro del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones” (Mt 15, 19). Lalucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón:
«Mantente en la simplicidad y en la inocencia, y serás como los niños pequeños que ignoran la perversidad que destruye la vida de los hombres» (Hermas, Pastor 27, 1 [mandatum 2, 1]).
2518 La sexta bienaventuranza proclama: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8). Los "corazoneslimpios" designan a los que han ajustado su inteligencia y su voluntad a las exigencias de la santidad de Dios, principalmente en tres dominios: la caridad (cf 1 Tm 4, 3-9; 2 Tm 2 ,22), la castidad o rectitud sexual (cf 1 Ts 4, 7; Col 3, 5; Ef 4, 19), el amor de la verdad y la ortodoxia de la fe (cf Tt 1, 15; 1 Tm 3-4; 2 Tm 2, 23-26). Existe un vínculo entre la pureza del corazón, la del cuerpo y lade la fe:
Los fieles deben creer los artículos del Símbolo “para que, creyendo, obedezcan a Dios; obedeciéndole, vivan bien; viviendo bien, purifiquen su corazón; y purificando su corazón, comprendan lo que creen” (San Agustín, De fide et Symbolo, 10, 25).
2519 A los “limpios de corazón” se les promete que verán a Dios cara a cara y que serán semejantes a Él (cf 1 Co 13, 12, 1 Jn 3, 2). La...
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