El último jurado

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EL ÚLTIMO JURADO JOHN GRISHAM
EDICIONES B., S.A. Marzo, 2004 Titulo original: The Last Juror Traducción: María Antonia Menini Impreso en Colombia PRIMERA PARTE 1 En 1970, tras varias décadas de paciente desgobierno y amoroso abandono, The Ford County Times se declaró en quiebra. Su propietaria y editora, la señorita Emma Caudle, tenía noventa y tres años y permanecía confinada en una camade un geriátrico de Tupelo. El editor, su hijo Wilson Caudle, tenía setenta y tantos años y llevaba una placa en la cabeza a causa de una herida de la Primera Guerra Mundial. Un perfecto círculo de oscura piel injertada cubría la placa de la parte superior de su alta e inclinada frente, por lo que a lo largo de su vida de adulto había tenido que soportar el apodo de Lunar. Lunar hizo tal cosa.Lunar hizo tal otra. Lunar por aquí, Lunar por allá. Cuando era más joven, se encargaba de cubrir las asambleas municipales, los partidos de fútbol, las elecciones, los juicios, los acontecimientos sociales de la iglesia, toda suerte de actividades del condado de Ford. Era un buen reportero, concienzudo e intuitivo. Estaba claro que la herida en la cabeza no había mermado su capacidad de escribir.Pero, en algún momento posterior a la Segunda Guerra Mundial, la placa se debió de desplazar y el señor Caudle dejó de escribir acerca de cualquier otro tema que no fueran las notas necrológicas. Le encantaban las notas necrológicas. Les dedicaba horas y horas. Redactaba párrafos de elocuente prosa, relatando la vida incluso de los más humildes habitantes del condado de Ford. Y la muerte de unacaudalado o importante ciudadano se publicaba en la primera plana, pues el señor Caudle no desaprovechaba la oportunidad. Jamás se perdía un velatorio o un entierro, jamás escribía nada malo
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acerca de nadie. Al final, todos eran objeto de glorificación. El condado de Ford era un lugar maravilloso donde morir. Y Lunar era un hombre muy popular, aunque estuviera más loco que un cencerro. La únicacrisis auténtica de su carrera periodística se había producido en 1967, aproximadamente hacia el período en que el movimiento en favor de los derechos civiles llegó finalmente al condado de Ford. El periódico jamás había dado la menor muestra de tolerancia racial. En sus páginas no aparecían rostros negros, exceptuando los pertenecientes a conocidos criminales o a sospechosos de serlo. Ningúnanuncio de boda entre personas de color. Ninguna mención a alumnos negros premiados con distinciones especiales al término de sus estudios. Sin embargo, en 1967 el señor Caudle hizo un descubrimiento sorprendente. Una mañana, al despertar, comprendió que en el condado de Ford los negros también se morían y que nadie informaba debidamente de ello. Allí fuera había todo un nuevo y fértil mundo de notasnecrológicas esperando, y decidió lanzarse a navegar por unas peligrosas e inexploradas aguas. El miércoles 8 de marzo de 1967, el Times se convirtió en el primer semanario de propiedad blanca de Misisipí en publicar la nota necrológica de un negro. El hecho pasó bastante inadvertido. A la semana siguiente, publicó tres notas necrológicas de negros y la gente empezó a hacer comentarios. A lacuarta semana, ya se había iniciado un boicot, los suscriptores empezaron a darse de baja y los anunciantes a guardarse el dinero. El señor Caudle supo lo que estaba ocurriendo pero había asumido hasta tal extremo su nueva condición de partidario de la integración racial que no se preocupaba por cuestiones tan triviales como las ventas y los beneficios. Seis semanas después de la publicación de lahistórica nota necrológica, anunció en primera plana y en grandes caracteres en negrita su nueva política. Explicó a los lectores su intención de publicar lo que le viniera en gana y, si a los blancos no les gustaba, él procedería, sencillamente, a reducir el número de las notas necrológicas que solía dedicarles. Cabe señalar que el hecho de morir como es debido constituye una parte importante de...
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