El anticristo (friederich nietzsche)

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 111 (27542 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 2 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
“El anticristo” de Frederic Nietzsche

EL ANTICRISTO
Frederic Nietzsche

PRESENTACIÓN

Escrita durante la última década del siglo XIX, la obra que aquí presentamos, El Anticristo, fue publicada con el sugestivo subtítulo Ensayo contributivo a un cambio de todos los valores. En este escrito, Federico Nietzsche no para en mientes atacando sin medida e incluso, añadimos nosotros, de maneraharto severa, tanto al cristianismo, a la ecclesia y, por supuesto, a los cristianos. Haciendo gala de su inveterada tendencia a magnificar los criterios aristocratizantes de desigualdad y superioridad, Federico Nietzsche no respeta los más elementales límites en su pavoroso alegato por medio del que busca materialmente hacer polvo al cristianismo. Por supuesto que esta obra debe ser leída conatención, detenimiento y, de preferencia, en grupo, para evitar que la misma produzca en el lector una verdadera indigestión cerebral que le conduzca a los laberintos de la enajenación mental. Poco recomendada para toda aquella persona creyente de las enseñanzas de Cristo, sin importar a la iglesia a la que se haya adscrito, El Anticristo es, no obstante, un texto filosófico fundamental. Esperamos quetodos los interesados en este ensayo del controvertido filósofo germano, logren extraer un provecho que les acreciente su acervo cultural.
Chantal López y Omar Cortés

PRÓLOGO INVERSIÓN DE TODOS LOS VALORES

Este libro está hecho para muy pocos lectores. Puede que no viva aún ninguno de ellos. Esos podrían ser los que comprendan mi Zaratustra: ¿acaso tengo yo derecho a confundirme conaquellos a quienes hoy se presta atención? Lo que a mi me pertenece es el pasado mañana. Algunos hombres nacen póstumos. Las condiciones requeridas para comprender y para comprenderme luego con necesidad, las conozco demasiado bien. Hay que ser probo hasta la dureza en las cosas del espíritu para poder soportar sólo mi seriedad y mi pasión. Hay que estar acostumbrado a vivir en las
5

“El anticristo”de Frederic Nietzsche

montañas y ver a nuestros pies la miserable locuacidad política y el egoísmo de los pueblos que la época desarrolla. Hay que hacerse indiferente; no debe preguntarse si la verdad favorece o perjudica al hombre. Hay que tener una fuerza de predilección para las cuestiones que ahora espantan a todos; poseer el valor de las cosas prohibidas: es preciso estar predestinado allaberinto. De esas soledades hay que hacer una experiencia. Tener nuevos oídos para una nueva música; nuevos ojos para las cosas más lejanas: nueva conciencia para verdades hasta ahora mudas, y la voluntad de la economía en grande estilo; conservar las propias fuerzas y el propio entusiasmo; hay que respetarse a sí mismo, amarse a sí mismo: absoluta libertad para consigo mismo... Ahora bien; sólolos forjados así son mis lectores; mis lectores predestinados; ¿qué me importan los demás? Los demás son simplemente la humanidad. Se debe ser superior a la humanidad por la fuerza, por el temple, por el desprecio...
Federico Nietszche

CAPÍTULO I

Mirémonos de frente. Somos hiperbóreos, y sabemos bastante bien cuán aparte vivimos. Ni por tierra ni por mar encontrarás el camino que conduce alos hiperbóreos, Píndaro ya sabía esto de nosotros. Más allá del septentrión, de los hielos, de la muerte, se encuentra nuestra vida, nuestra felicidad... Nosotros hemos descubierto la felicidad, conocemos el camino, hallamos la salida de muchos milenios de laberinto. ¿Quien más la encontró? ¿Acaso el hombre moderno? Yo no se ni salir ni entrar; yo soy todo lo que no sabe ni salir ni entrar, asísuspira el hombre moderno... Estábamos aquejados de esta modernidad, de una paz pútrida, de un compromiso perezoso, de toda la virtuosidad impura del sí y del no modernos. Semejante tolerancia y amplitud de corazón, que lo perdona todo porque lo comprende todo, es para nosotros viento de siroco. Vale más vivir entre los hielos que entre las virtudes modernas y otros vientos meridionales... Fuimos...
tracking img