El arte de amargarse la vida

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PAUL WATZLAWICK

EL ARTE DE AMARGARSE LA VIDA

INTRODUCCIÓN
«¿Qué puede esperarse de un hombre? Cólmelo usted de todos los bienes de la tierra, sumérjalo en la felicidad hasta el cuello, hasta encima de su cabeza, de forma que a la superficie de su dicha, como en el nivel del agua, suban las burbujas, déle unos ingresos que no tenga más que dormir, ingerir pasteles y mirar por la permanenciade la especie humana; a pesar de todo, este mismo hombre de puro desagradecido, por simple descaro, le jugará a usted en el acto una mala pasada. A lo mejor comprometerá los mismos pasteles y llegará a desear que le sobrevenga el mal más disparatado, la estupidez más antieconómica, sólo para poner a esta situación totalmente razonable su propio elemento fantástico de mal agüero. Justamente, susideas fantásticas, su estupidez trivial, es lo que querrá conservar...»

SOBRE TODO ESTO:
SÉ FIEL A TI MISMO...

Seguramente nadie pondrá en duda que se puede vivir en conflicto con el medio ambiente y particularmente con el prójimo.
También es de todos conocido, pero mucho más difícil de com¬prender y por lo mismo de perfeccionar, que uno pueda generar la desdicha en el retiro total de supropia cabeza.
Es fácil que uno reproche falta de cariño a su pareja, que suponga malas intencio¬nes en el jefe y que haga al clima responsable de un resfriado, pero ¿llegaremos a conseguir convertirnos en nuestros propios con¬trarios de la lucha diaria?

Se trata fundamentalmente de la convicción de que no hay más que una sola opi¬nión correcta: la propia.

Una vez que se ha lle¬gado a estaconvicción, muy pronto se tiene que comprobar que el mundo va de mal en peor. En este punto se distinguen los profesionales de los aficionados. Estos últimos llegan a lograr enco¬gerse de hombros y resignarse. En cambio, el que es fiel a sí mismo y a sus principios, no está dispuesto a ningún compromiso barato.

Los demás son ignorantes o mal intencionados.

En el esfuerzo por permanecerfiel a sí mismo, se con¬vierte en un espíritu de contradicción. No contra¬decir ya sería traicionarse. El simple hecho de que los otros le sugieran algo, ya es motivo pa¬ra que él lo rechace, incluso cuando, mirando ob¬jetivamente, aceptarlo sería de su propio interés.

Pero el genio auténtico da un paso más, y, con una consecuencia heroica, hasta rechaza lo que a él mismo parece ser la mejorelección, esto es, re¬chaza las recomendaciones que se hace a sí mismo.
Afina el oído para no aceptar de otro la más pequeña sugerencia.


CUATRO EJERCICIOS CON EL PASADO

Según dicen, el tiempo sana las heridas y los sufri¬mientos. Puede que sea cierto, pero no importa que nos alarmemos. Pues es perfectamente posi¬ble escudarse contra esta influencia del tiempo y convertir el pasado en unafuente de amarguras. Al menos cuatro mecanismos ya conocidos de an¬tiguo están a nuestra disposición.

1. Magnifica tu pasado.
Con alguna habilidad, hasta el principiante puede también conseguir ver el pasado a través de un filtro que sólo deje pasar con luz transfigurada lo bueno y bello. Sólo cuando este truco no fun¬ciona, se recuerdan con realismo vigoroso los años de la pubertad (ni hablarque también los de la niñez) como época de inseguridad, de dolor universal y de angustia de futuro, y no se echa de menos ni uno solo de sus días. En cambio, el aspi¬rante a la vida amarga que esté más dotado, no tendrá seguramente mayor dificultad en ver su ju¬ventud como edad de oro perdida para siempre y en constituirse de este modo una reserva inagota¬ble de aflicción.

Naturalmente, la edadde oro de la juventud no es más que un ejemplo. Otro ejemplo podría ser el dolor intenso por la rotura de una relación amo¬rosa. Resista usted a lo que le insinúen su razón, su memoria y sus amigos bien intencionados que quieren meterle en su cabeza que dicha relación ya hacía tiempo que estaba quebrada sin remedio, y que usted mismo se preguntaba con frecuencia a regañadientes cómo lo haría...
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