El arte de la guerra

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1428 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 6 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
El Arte de la Guerra
Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño.
El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar.
Habitualmente se hace referencia a las culturas orientales como culturas de estrategia, y no es pequeña la influencia de Sun Tzu en este desarrollo cultural. Hoy en día, la filosofía del “Arte de la Guerra” ha ido más allá de los límites estrictamente “militares”,aplicándose a los negocios, los deportes, la diplomacia e incluso el comportamiento personal. Por ejemplo; muchas frases clave de los manuales modernos de gestión de empresas, son prácticamente citas literales de la obra de Sun Tzu (cambiando por ejemplo, ejército por empresa, o armamento por recursos, sin ir más lejos). Las ideas siguen siendo completamente validas a pesar de los 25 siglostranscurridos desde que se escribieron.
De ninguna manera se trata de un libro “fácil”. Conviene leerlo despacio meditan-do en el sentido de las ideas expresadas en las frases, no quedándose en la cita literal. Solo de esta forma se podrá sacar el máximo provecho a su estudio.
Si la vida se parece más a una lucha que a la danza, entonces el arte de vivir tendrá semejanzas obligadas con la estrategiamilitar. Y si la guerra puede ser símbolo de la vida, algunos aspectos de la lucha armada bien podrían aplicarse a la lucha por la vida. Eso es lo que se siente al leer El arte de la guerra. Escrito hace 2500 años por este general chino.
El arte de la guerra nos muestra cierta anatomía común a todas las organizaciones en conflicto, desde las locales, hasta las internacionales. Ello explica quesea estudiado en Asia por políticos y economistas, y que los ejecutivos japoneses apliquen sus enseñanzas al turbulento mundo empresarial.
Para Sun Tzu, la mejor estrategia es la que se consigue por medio de la diplomacia y las negociaciones, abortar el conflicto, hacerlo innecesario. Se da la paradoja de que El arte de la guerra, es también un libro sobre la paz. El maestro Sun no puede ser másclaro en este punto, y nos dice que es mejor ganar sin lucha, y que un buen militar es capaz de vencer al enemigo sin entrar en batalla. Por eso reitera que los mejores militares no son los que ganan todas las batallas, sino los que consiguen que se rindan sin lucha los ejércitos enemigos. Al fin y al cabo una batalla ganada nunca es la mejor solución, justamente porque se ha obtenido de formasangrienta.
Si no queda más remedio que luchar, la mejor victoria consistirá en respetar la integridad de las tropas derrotadas y del país conquistado. Porque una nación destruida difícilmente renacerá, y a los soldados muertos nadie los podrá llamar de nuevo a la vida.
La capacidad de resolver un conflicto sin lucha es lo que distingue al prudente del ignorante, afirma Sun Tzu. Para adquirir esacualidad se señalan como imprescindibles varios pasos: el conocimiento de la realidad y el conocimiento propio, la reflexión ponderada, la elección de una conducta buena y su correcta ejecución. Pues bien, al ser la prudencia el marco general de la conducta humana, el arte de la guerra es un caso particular del arte de la prudencia.
Pedir consejo es propio de la conducta prudente y nos dice SunTzu: “Valora las ventajas de pedir consejo, y después estructura tus tropas en consecuencia”. Dice Sun que planificar bien una batalla equivale a veces a ganarla antes de enfrentar-se al enemigo, mientras que una mala planificación derrota a un ejercito antes de entrar en combate. Y añade: “ A menos que conozcas las montañas y los bosques; los desfiladeros y los pasos, y la disposición de lospantanos y de las maris-mas, no puedes maniobrar con una fuerza armada”. Por tanto, “actúa después de haber hecho una estimación. Esta es la regla general de la lucha armada”.
Sun nos dice: “Entre las reglas militares están la observación, la valoración, el cal-culo, la comparación y la decisión”. El hombre prudente es reflexivo, pues aunque el no y el sí son breves de decir, a veces se deben pensar...
tracking img