El carnaval, fiesta de la cultura, el recato y el orden (albores del s

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 33 (8160 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 5 de junio de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
El Carnaval, fiesta de la cultura, el recato y el orden (albores del s. XX)
Remberto F. Ramos V.

Introducción
Olvido culto, moderación, orden y festejo con altura son algunas de las expresiones que con frecuencia podemos hallar en los relatos sobre el Carnaval de inicios del s. XX. “La cultura de un país se refleja precisamente en ocasiones solemnes, como las fiestas que se inauguran”1. Estaforma de ver la realidad a través de una fiesta esta signada por los problemas que conlleva la Nación, y la construcción de un imaginario popular. Esta investigación centra su atención en el Carnaval paceño de principios del siglo XX, una manifestación popular, dominada por la hegemonía de las élites paceñas. Nociones como cultura popular y festejo de las élites no son excluyentes en esteperíodo, ambos se refuerzan en la formación de un llamado “festejo culto”, en la que se pide la participación de todos los sectores de la sociedad. En palabras de Alcides Parejas el carnaval es un fenómeno social “que muere y resucita cada año” (Parejas, 1999: 6), posee un carácter plástico y dinámico que lo hacen adaptable a diferentes realidades. En La Paz, la adopción de esta fiesta se ha dado de formaparticular. Como centro político del Estado boliviano, ha sido influenciado por los múltiples problemas políticos, a menudo turbulentos, de su vida republicana. El Carnaval de principios de siglo esta dominado por un corpus discursivo que pone un énfasis especial en la cultura y el orden, cualidades exclusivas de la imagen que se pretendía que tuviese la Nación boliviana. El imaginario culturalque crearon las élites criollo – mestizas modeló la fiesta, o por lo menos lo intentó. Impusieron una visión determinada del mundo, es decir se apoderaron del dominio simbólico (Flachsland, 2003: 56) y en base a ello establecieron los
1

El Diario, 18 de febrero de 1912.

1

criterios de diferenciación social. No quiere decir que los sectores subalternos no reaccionaran ante la arremetidacultural, pero sí que fueran los sectores dominantes quienes marcaran las pautas que debían seguir los festejos. La Nación se construye culturalmente, en las calles, en la participación de las familias, los barrios, los clubs y los individuos en general. La introducción de personajes como el Pierrot, principalmente, el Arlequín y la Colombina, marcan una nueva forma del Carnaval paceño. Losprotagonistas de la fiesta canalizan un sentimiento personal y colectivo de lo que quieren o niegan ser. En la hipótesis, es el Pierrot quien, tras un proceso de mestización, se convierte en el pepino, figura central de los festejos de carnestolendas de los decenios siguientes. El festejo culto y los personajes introducidos toman las calles; el espacio público, en un intento por controlar la culturapopular. Se privilegia la visión de los sectores dominantes por la fuerza con la que ingresaban al nuevo siglo. Aplastados los levantamientos indígenas y saneadas las arcas del gobierno con recursos frescos a raíz de los tratados de paz con Chile y Brasil, la élite implementaría su propio proyecto de integración y unificación nacional (Irurozqui, 1994: 200). En este sentido la investigación se divideen dos partes. En la primera, se aborda el carnaval paceño del siglo XIX; una fiesta caracterizada por la inversión social y el desorden, en un contexto de aparente debilidad con respecto a otras celebraciones. La segunda, se centra en el festejo culto y la adopción de nuevos personajes, que favorecieron el proceso de politización cultural, otorgándole fortaleza y dinamismo, a su vez quecontribuyeron a la formación del imaginario nacional, como culto, moderno y progresista.

2

I. Carnaval decimonónico y espacio público

Hacia 1851 el viajero francés H. A. Wedell visita la ciudad de La Paz. El rasgo que la distingue –dice– no son las pulgas que atormentan sus sueños, ni los poco acogedores inmuebles de la ciudad, sino el Illimani: Una sola cosa que nos pudo consolar un poco de...
tracking img