El origen del pensamiento de lo divino

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El origen del pensamiento de lo divino

Cuando en un primer momento el hombre se da cuenta de sí mismo, rompe con la unitariedad original entre él como animal y el entorno. Pasa de un estado de obediencia incuestionada de todas las leyes naturales que se le manifiestan a través del instinto a una percepción dual entre el yo y lo no-yo. Es, en efecto, éste el primer terreno (si no el único) quese le gana a la naturaleza: la percepción de que lo otro no soy yo, porque tiene conciencia de que su ser no es el otro. El monumental paso de una cosa a la otra, no puede ser explicado sino como una evolución muy progresiva, en la que el homínido no se encontraba muy amenazado sino que con el paso del tiempo pudo tornar una inteligencia primitiva hacia sí y pensarse a sí mismo.

Esta es, a mientender, una característica fundamental de la conciencia: la conciencia de sí, y esta conciencia de sí una vez descubierta por parte del hombre, regresa y reinterpreta la realidad que le rodea, ya no como un animal, sino como un ser humano. Precisamente, lo humano, en tanto que la conciencia está relacionada al yo, y el yo es irrevocablemente humano, hace que la conciencia por lo tanto, tenga másel apellido de humana, que el de racional.

De esta manera, todas las impresiones que recibe la conciencia a través de los sentidos, son reinterpretadas y antropomorfizadas, pues el ser humano, al menos en su origen no es capaz de comprender “lo otro” como algo totalmente ajeno a sí. No puede pensar al menos la naturaleza sin una sospecha, un resabio de la inteligencia que ha llegado aalcanzar.

Protágoras decía: el hombre es la medida de todas las cosas, y en muchos sentidos tenía razón, el ser humano no es capaz de interpretar su entorno sin contaminarlo con su humanidad y las limitaciones que ésta conlleva. Que después se desarrollaran métodos para penetrar la realidad, y alcanzar ciertas verdades para poder interpretarla de manera objetiva, es algo de lo que no puedo abarcaraquí, estamos tratando con hombres primitivos, nada más.

Quizá la refutación más probable a lo afirmado, es que el hombre sí reconoce que las cosas no son él y les da su lugar y sus características al menos cuando está sobrio. Es evidente, por ejemplo que no pensamos en sillones parlantes o árboles que construyen ciudades. Sin embargo, no es en ese nivel en el que se da la antropomorfización queda la conciencia a todo lo que pasa por ella, sino uno mucho más simple:

Figúrese que tenemos a un niño al que le cae accidentalmente un libro muy pesado en el pie, el niño molesto patea el libro y le dice “¡maldito libro!” y piensa “¡seguro cayó para lastimarme!” Por muy irracional que esto parezca, a todos nos ha pasado alguna vez que sentimos que las cosas suceden con intención, si porejemplo, después de patear el libro el niño sale de la casa a comprar un curita y se derrumba la casa, entonces el hecho fortuito adquiere una razón de ser, un propósito, y es, precisamente la razón o el propósito algo que es característico de la conciencia humana: hacemos las cosas porque queremos, porque tenemos la intención de hacerlas. El mundo, no obstante, se hizo sin intención, más bienresponde a principios y leyes elementales que en su conjunción dan la ilusión de orden o propósito, pero que en el fondo son sólo una consecuencia natural de las leyes que lo rigen. Si bien no pienso tratar esto a profundidad, al menos sí lo menciono para dejar clara esa diferenciación entre el mundo natural que responde a leyes y el actuar humano que responde a la voluntad.

Sin embargo, el saltoentre una interpretación y otra, tomó quizá milenios en entenderse y seguro fue después de la invención de la filosofía, por esto, me atrevo a afirmar que en un primer momento, los hombres primitivos creían que todo lo que les pasaba era porque tenía que pasarles que, en ese entonces, para ellos el mundo era conciente y, por lo tanto, había intención en todo aquello con lo que se enfrentaban, y todo...
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