El pensamiento religioso de lucas alaman

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 32 (7974 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 9 de febrero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL PENSAMIENTO RELIGIOSO DE LUCAS ALAMÁN
Pablo Mijangos*

* Licenciado en Derecho, ITAM. Actualmente cursa el programa de maestría y doctorado en historia en la University de Texas en Austin.

El conflicto entre liberales y conservadores marcó profundamente la vida política de México durante la primera mitad del siglo XIX. Inmersos en un contextogeneralizado de inestabilidad y crisis económica sin precedentes, ambos partidos se vieron obligados a imaginar el rostro que debía adquirir la nueva nación y a diseñar las instituciones necesarias para llevar sus proyectos a la práctica. El reto de crear una autoridad efectiva y duradera que fuera capaz de sustituir las estructuras del viejo Estado virreinal no era poca cosa, pero nos equivocaríamossi pensamos que la lucha de los partidos se debió solamente a sus diferencias en torno a formas de gobierno o sistemas económicos. Como señalan Charles A. Hale y Jean Meyer, la Iglesia católica fue el verdadero foco de combate político que opuso a liberales y conservadores. Pese a las numerosas e importantes coincidencias que de hecho llegaron a tener en sus programas, la división en materiareligiosa fue tal que los llevó a enfrascarse en una terrible guerra civil en 1858, de la cual saldría victorioso el bando liberal casi diez años después. ¿Por qué la cuestión eclesiástica suscitó un conflicto de esta magnitud?

En este pequeño ensayo pretendo ofrecer una respuesta provisional a la pregunta que nos ocupa, analizando el pensamiento religioso de don Lucas Alamán (1792-1853),intelectual y político guanajuatense cuya obra constituye indudablemente la cima del conservadurismo mexicano. Terciario franciscano desde su juventud, Alamán fue visto por simpatizantes y adversarios como un defensor inquebrantable del catolicismo y del legado colonial. Más que por intransigencia o fanatismo, Alamán defendió a ultranza los derechos y la independencia de la Iglesia frente al nuevo Estadoporque ésta ocupaba un lugar central en su visión de la sociedad y del destino del hombre. Nostálgico de una sociedad novohispana caracterizada por la omnipresencia social de las corporaciones eclesiásticas, el líder conservador pensaba que relegarlas a un papel secundario –como querían los liberales– llevaría a los habitantes de la nueva nación a un desastre individual y colectivo de dimensionesinimaginables. Religioso ‘sin hazañería ni superstición’, Alamán veía en el cristianismo la única posibilidad de cumplimiento de la razón humana, y en la Providencia divina la mano que salvaría a México de la catástrofe en que se hallaba.

No está de más mencionar que con este trabajo también pretendo hacer una pequeña contribución a nuestro conocimiento del movimiento conservador, uno de losagujeros negros de la historiografía nacional. Salvo honrosas excepciones, los escasos trabajos que existen sobre los conservadores han tendido a considerarlos como representantes de oscuras fuerzas retrógradas y parasitarias, cuyo destino ineludible era sucumbir ante la impertérrita y digna mirada de sus adversarios liberales. Al menos hasta 1867, sin embargo, esta corriente política era una de lasposibilidades históricas de México (tomando prestada la expresión de Edmundo O’Gorman), y sin duda tenía una base popular apreciable. A riesgo de quedarnos con una comprensión mutilada –y por tanto equívoca– de nuestro pasado, no podemos seguir dejando fuera de la escena a la mitad de sus protagonistas. Que éste sea un paso más, entonces, para entender a fondo el drama que subyace a toda nuestrahistoria política.

LUCAS ALAMÁN - Un católico ilustrado

Lucas Ignacio Alamán y Escalada nació el 18 de octubre de 1792 en Guanajuato, ciudad que a finales del siglo XVIII era uno de los más prósperos y cultos centros urbanos de la Nueva España. Siguiendo la tradición, fue bautizado en la fe católica con el nombre del santo del día de su nacimiento, y con el de Ignacio, por la devoción que...
tracking img