Ensayo.- memorias de mis putas tristes.

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas: 6 (1421 palabras)
  • Descarga(s): 0
  • Publicado: 16 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
INTRODUCCION

Este ensayo trata de encontrar las influencias que tuvo en su vida el personaje principal de la obra “Memoria de mis putas tristes”.
Considero que la madre de éste tuvo gran influencia en él, ya que desde niño le introdujo hasta los huesos la disciplina con la que ella misma fue educada. Mujer hermosa, de buena familia, inteligente y de buena educación, que nunca permitió que sufamilia quedara en la ignominia y que descubrió casi al final de sus días. Otra parte importante de influencia la ejerció su padre, al que siempre consideró como un hombre sin errores. Sus libros y música determinaron parte de su carácter conforme transcurrieron los años, y qué no decir de todas y cada una de las mujeres que pasaron por su vida, quienes dejaron algo de ellas grabado dentro deél.

ENSAYO
Memoria de mis putas tristes
Gabriel García Márquez

Cuando se llega a los noventa años, como el sabio triste, se cree que la vida no tiene más nada que dar. ¡Cuán equivocados nos encontramos! Así debió haberlo entendido aquel viejo al final del inicio de su festejo. Festejo que terminó por darle la más grande enseñanza de amor jamás sentida y vivida por persona que conociera,incluyéndose él mismo. Nunca se tomo el tiempo para encontrar el amor o como el mismo lo expresa nunca sus “putas” se lo dieron. Hombre de sentimientos guardados, según él “feo, tímido y anacrónico”, escritor de la nota dominical de una diario local, siempre dedicado a escribir se hizo maestro de gramática castellana y latín, a la que considera su lengua natal por ser la madre de las lenguascastellana e italiana, esta última la lengua original de su madre, “la mujer más hermosa y de mejor talento que hubo nunca en la ciudad” Florina de Dios Cargamantos, mamá de dones múltiples, políglota y notable interprete de Mozart, quien tenía una gran influencia sobre el sabio triste, al grado de que en su lecho de muerte le hizo la súplica de que se casara con una mujer, “blanca”, que tuvierahijos, por lo menos tres y que una llevara el nombre de ella, mismo que había heredado de su madre y de su abuela, además de que lo hiciera joven, cosa que nunca pasó porque para él la edad es la que se lleva dentro y la juventud es tan flexible y de tantos contrastes que terminó por nunca llegar y fue así como Ximena Ortiz no lo volvió a conocer más. Nunca tuvo grandes amigos, huérfano de padre ymadre, soltero sin porvenir, sin fortuna, trasnochador y asiduo visitante de los burdeles tenía un mal concepto de sí, desde que su madre lo llevó de la mano a la edad de diecinueve años a la redacción del diario “de la Paz” para ver si su trabajo escolar lograba ser publicado, cosa que si consiguió pero debido al pago de esa y otras siete publicaciones que su madre hizo. Cuando se enteró sucolumna dominical era ya todo un éxito. Florina de Dios lo enseñó a ser consciente del pudor social antes que el de la muerte incluso. Sus columnas fueron cambiadas de sección por negarse a avanzar con la modernidad, al grado de que las nuevas generaciones arremetieron contra ellas, pero él con el carácter propio de su herencia materna, se mantuvo siempre en el mismo tono, consiguiendo que suscolumnas de cada domingo permanecieran para viejos y jóvenes sin miedo a envejecer. En la víspera de sus noventas, Rosa Cabarcas le devolvió la vida, la cita a las diez de la noche con una “pavita” mejor de lo que se imaginaba, catorce años. Dormida por el bebedizo de bromuro de valeriana, no hizo más que contemplarla desde el borde de la cama. Era morena y tibia, empapada en sudor, la nariz altiva, lascejas encontradas los labios intensos y pensó “un tierno toro de lidia” Nada pasó, Delgadina, como así la llamó para él, siguió dormida y el viejo sabio apagó el radio y la luz para dormir a su lado. Fue esa noche en que descubrió el increíble placer de contemplar el cuerpo desnudo de una mujer dormida “sin los apremios del deseo o los estorbos del pudor”. El escritor recordó a las cinco de...
tracking img