Etica empresarial

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PARADOJAS
DE LA ÉTICA EMPRESARIAL
ALEJANDRO LLANO* CARLOS LLANO**
El artículo aporta un recorrido por las principales paradojas éticas que se plantean hoy en día en las empresas. Dichas paradojas, como indican los autores, no son dilemas o contradicciones, sino estimulantes incentivos que reflejan la riqueza interior de la vida humana y la diversidad del medio social, cultural y económico quenos rodea. La ética, se concluye, no se puede enseñar: sólo se puede aprender; aunque, para aprenderla, resulten de gran utilidad los cursos de ética, los buenos manuales y, sobre todo, el ejemplo de un comportamiento justo y recto. Palabras clave: paradoja, ética, empresa.

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GOEBBELS que cuando oía hablar de cultura echaba mano a la pistola. Hoy día algún empresario malicioso dice quecuando oye hablar de ética echa mano a la cartera (para evitar que se la quiten, claro). En tiempos de paz se habla poco de la paz. En años de abundancia apenas se mencionan las necesidades primarias de alimento y calor. Y, en sentido contrario, durante las épocas de inseguridad nos preECÍA

ocupamos continuamente del orden público. El énfasis que ponemos actualmente en los valores quizá tenga suorigen en un generalizado deterioro del ámbito moral. Cuando nos falta una cosa es justamente cuando la echamos de menos. Y tal vez es ésto lo que nos está ocurriendo con la ética. Hasta hace bien poco, hablábamos de que alguien cumplía o no cumplía con sus compromisos comerciales; de que era una persona decente y buen

* Alejandro Llano es Catedrático de Metafísica en la Universidad de Navarra. **Carlos Llano es Doctor en Filosofía y Presidente del IPADE (México).

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ALEJANDRO LLANO Y CARLOS LLANO

pagador o, por el contrario, que no era totalmente de fiar. Ahora, en cambio, andamos inquietos de cómo asegurar que las personas que integran las empresas se atengan a códigos de conducta en los que se especifiquen claramente los valores que se han de respetar y las malasprácticas que deben evitarse, mientras que tendemos a considerar al cliente como una fuente de riesgos y al competidor como una especie de enemigo. Pero, en las idas y vueltas de la historia humana, en esos corsi e ricorsi de los que hablaba Vico, resulta que lo malo nos acaba conduciendo a lo bueno, precisamente por aquella ley platónica de la mutua atracción de los contrarios. Si nos damos cuenta deque la actual situación moral hace necesario el recurso urgente a la ética, tal conciencia nos conduce precisamente a tomarnos en serio el estudio y la práctica del comportamiento recto. Recordemos a Hölderlin: “donde está el peligro, allí se encuentra también la salvación”. El origen profundo de la actual perplejidad moral, que a todos nos afecta de un modo u otro, se halla en que no tene-

mosuna imagen del hombre que esté a la altura de la dignidad de la persona humana. Porque las mujeres y los hombres no somos fragmentos sofisticados de materia, producto de una azarosa evolución biológica; como tampoco somos algo así como esponjas sedientas de dinero, poder o placer. Si estamos de acuerdo con Charles Handy en que esta época nuestra es la era de la paradoja, quizá nos sea fácil aceptarque son estas concepciones chatas e insuficientes del ser humano las que nos llevan a plantearnos paradojas éticas aparentemente irresolubles, las cuales conducen no pocas veces a dejar de lado el auténtico valor y a elegir el valor sólo aparente, que casi siempre es más llamativo y accesible. Nos sucede algo así como al bizco del cuento, quien —paseando tranquilamente por una dehesa— vio “dos”toros bravos; salió corriendo y se acercó a “dos” árboles; y se subió al árbol que no era y le cogió el toro que sí que era. La imagen correcta y profunda del hombre es la que nos lo presenta como un ser dotado de autodominio y abierto a la trascendencia, es decir, responsablemente libre y deseoso de

Revista Empresa y Humanismo, Vol. I, Nº 1/99, pp. 69-89

PARADOJAS DE LA ÉTICA EMPRESARIAL...
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