Etica

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ÉTICA Y CONOCIMIENTO
La ciencia europea se echó a caminar con augurios mesianicos. La ilustración en el siglo XVIII anunció que el conocimiento científico sería el principal medio para liberar a los seres humanos al proveer información veraz sobre el mundo. Los pensadores de las revoluciones francesa y norteamericana fueron hijos de esta filosofía de la ciencia. Sin embargo, demasiado prontosurgieron los obstáculos de esta esperanza. Si, como se pensaba, la razón había conducido a la Revolución francesa y ésta había dado lugar al Terror y al Imperio, la razón no podía constituir un camino certero para la liberación. Así surgió la reacción pesimista y antirracional del romanticismo. Oigamos a Tolstoi: "La ciencia carece de sentido, puesto que no tiene respuesta para las únicascuestiones que nos importan, las de qué debemos hacer y cómo debemos vivir." Esta terrible declaración floreció con gran claridad y argumentación entre los existencialistas y aun hoy es popular entre artistas e intelectuales humanistas. Sin embargo, una de las características de la modernidad en la acepción política y aún general que se da a este término, es el confiar al conocimiento objetivo, quesupuestamente sólo proporciona la ciencia, el destino del ser humano. Es decir, el saber científico sería el único verídico, por lo que en él ha de basarse la acción humana, en especial las empresas del Estado y de las instituciones. Dos visiones polares y parciales de la ciencia con algo de verdad y de ficción cada una.
Es necesario aceptar que la idea de que la ciencia sería el principal vehículo deliberación o salvación del ser humano ha fracasado en gran medida. Vivimos una época en la que, al mismo tiempo que se acumula vertiginosamente la mayor información científica de la historia, los valores éticos se han derrumbado, tanto los personales, que permiten a cada quien regir su vida, como los colectivos, que configuran una esfera de conductas aceptables para el bien común. Y lo cierto esque la ciencia no ha venido a sustituir ninguna de esas éticas, ni la personal ni la social. Alejados de la ética religiosa tradicional los individuos se han aislado y enajenado progresivamente, pero tampoco han buscado en la soledad o en el conocimiento científico el sentido a su existencia. Han optado por huir hacia cualquier estímulo que les garantice el olvido de sí mismos. El patético yabrumador éxito de una televisión demencial y utilitaria así lo atestigua.
Ciertamente, la ciencia aporta a la vida práctica conocimientos acerca de la naturaleza y de la técnica que permiten actuar sobre ciertos aspectos de la existencia, suministra normas para razonar, instrumentos y disciplina para aplicar lo ideado y, además, clarifica. Sin embargo, la tensión a a que aludía Tolstoi entre laesfera de los saberes científicos y la consecución de la bienaventuranza que da la moral, parece, por el momento, indisoluble. En su descargo podemos argüir que la ciencia no ha dicho lo que el hombre debe hacer con el conocimiento; de hecho, es el divorcio entre el saber y su aplicación, entre el saber y los valores, lo que constituye una fuente de gran inseguridad.
Ahora bien, si ya no es la moraly si tampoco es la ciencia, ¿quién o qué dará la pauta ética del ser humano? Para Michel Henri, el filósofo de Montpellier, desde Galileo y Descartes se inició una división en los orígenes de la ciencia entre las cualidades sensibles del mundo que fueron puestas de lado y las formulaciones matemáticas de ciertas propiedades de los objetos, con lo que nació el enfoque fisicomatemático de lanaturaleza que caracteriza a la ciencia desde entonces. Al dejar de lado las cualidades sensibles del mundo, el azul del cielo, la serenidad de un paisaje, la suavidad de un olor, la belleza de la forma, el predicamento del dolor, no sólo se eliminan elementos fenomenológicos de los objetos, sino nuestra propia vida. Esto es así porque, como el propio Descartes lo intuyó, las sensaciones no están en...
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