Etica

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Ética
Introducción
Ética, obra escrita por el filósofo holandés Baruch Spinoza. Fue publicada en 1677, poco después de su muerte, incluida con otros escritos póstumos en un volumen titulado Opera posthuma (Obra póstuma), en el que sólo figuraban las iniciales de su nombre. Spinoza redactó durante cerca de 15 años este escrito, cuyo título completo era Ética demostrada según el orden geométrico(título original: Ethica ordine geometrico demonstrata). Consta de cinco partes, cada una de las cuales está dividida en definiciones, axiomas y proposiciones. Estas últimas dan lugar a demostraciones (que son “ojos de la mente por los cuales percibimos”), y a escolios y corolarios, escritos en un estilo menos forzado y a menudo polémico. El racionalismo de Spinoza se revela así en la selecciónde un discurso redactado como un vasto silogismo, de manera que todo el edificio de las proposiciones subsecuentes de la Ética se deduce de sus premisas. “Descartes ha comenzado por la mente; yo comienzo por Dios”.
2. SER EN SÍ Y CONCEBIR PARA SÍ
La primera parte, titulada De deo (De Dios), comienza con la definición de la causa en sí (causa sui) como sustancia; es decir, aquello cuyo concepto,para formarse, no precisa del concepto de otra cosa. Como tal, la sustancia es infinita y comporta, además, una infinidad de atributos y modos. Ahora bien, la extensión y el pensamiento son los dos atributos que “el entendimiento percibe de una sustancia como constitutivos de su propia esencia”. Si la sustancia, como tal, se implica ella misma como causa de sí, nuestro entendimiento sólo puedeconcebirla bajo dos especies. En consecuencia, distingue la extensión y el pensamiento según dos puntos de vista: en relación con ellos mismos (o forma) no se explican más que por sí mismos (por sí), son atributos; y según sus determinaciones (o contenido) en relación con su figura y movimiento (espacio), y la idea (pensamiento), son modos (o afecciones de la sustancia); además, en el primer casoson infinitos y en el segundo finitos. Sin embargo, la infinitud de la sustancia no es la del atributo, por lo que hay que evitar identificarla como intrínseca o como infinidad de la infinidad (en sí y para sí), lo mismo que las dos infinidades relativas o eventuales del pensamiento y de la extensión, pues no incluyen su principio (para sí sin ser en-sí). De lo que se deduce que se limitan a cosasde la misma naturaleza y que el límite del pensamiento no es, pues, el cuerpo, como en Descartes, sino el pensamiento mismo (index sui), y a la inversa, en virtud precisamente de la sustancia (o de Dios), por lo que hay que concluir necesariamente en la indivisión, la unicidad y la infinitud: “De lo que es infinito solamente en su género, podemos negar una infinidad de atributos; pero sobre lo quees absolutamente infinito, pertenece a su esencia todo lo que expresa la esencia y no envuelve negación ninguna”.
Ahora bien, Spinoza completa la primera prueba de la existencia de Dios, “pertenece a la naturaleza de una sustancia existir”, haciendo de Dios mismo la prueba de su existencia, pues su idea se deduce de su autodefinición. Además, “aquello cuya esencia envuelve la existencia” es laexistencia como essentia actuosa o potencia del ser. Pues si, por ejemplo, tales o cuales triángulos actuales (existencia) no agotan su idea (esencia), porque presuponen necesariamente la extensión como atributo de la sustancia que preside su inteligibilidad, negar a Dios supone rechazar la facultad de conocer o, lo que es lo mismo, negar que una cosa pueda ser verdadera. Concebir a Dios significa,de entrada, admitirle, y al mismo tiempo reconocer que su existencia y su esencia “son una sola y misma cosa”, es decir, una verdad eterna o incondicionada. Pero hablando con propiedad, el tiempo entendido como sin comienzo ni fin no es aún la eternidad, que tampoco es la duración sincrónica, siempre oponible al tiempo diacrónico y, como tal, relativa: la eternidad reside más bien en nuestra...
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