Fines y principios de la educacion en guatemala

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Argumento
Apología de sócrates

El año 400 antes de nuestra era. Anito persona poderosa y popular. Melito poeta oscuro, y Licón, orador político, acosaron a Sócrates, hijo de sofronisco, de no creer en la religión del estado y de corromper a la juventud enseñándola a no reconocer los dioses de la república. La muerte de que se veía amenazado no bastó de hacerle renunciar a la virtud, a lajusticia y a la independencia, que fueron las normas de toda su vida.
Habla sencillamente de su inocencia, sin rebajarse a mendigar los sufragios de sus jueces por viles medios, entonces en práctica. No empleada ni los artificios ni los colores de la elocuencia humana para defenderse; no recurre a súplicas ni lágrimas; no mandan que acudan a su mujer y a sus hijos, a que con sus gemidos y lamentosconmuevan alos jueces. Su defensa nada tiene de débil, de tímido, de servil, de bajo; es un discurso altivo, veril, magnánimo, que trasciende a la libertad de un filósofo.
Lisias, el famoso orador, le presenta un alegato que ha escrito para tan bella defensa, con todos los recursos del arte oratorio, y Sócrates se niega a servirse de ella, no encontrándola lo independiente que debiera. Acusadoquiere hablar con la frente en alta a sus acusadores y a sus jueces.
Su defensa ofrece tres partes distintas. En la primera, cuando aún no es sino un acusado, se defiende; en la segunda, declarado culpable por sus jueces, discute el castigo que se le ha de infligir; en la tercera condenado a muerte, desarrolla unas de sus grandes ideas sobre el transito del alma de una vida mejor.
En lugar de deresponder a los capítulos de acusación, Sócrates explica el misterio del singular destino en cuya virtud se creía distinto de los demás, fuera de la vida común, no tomando parte alguna en los negocios públicos, descuidando sus propios intereses, y sin más ocupación que la de hacer preguntas a todo el mundo. Se cree llamado a volver mejores a los hombres, a desenmascarar la falsa sabiduría, a hacerque la razón humana vuelva a la indagación ambiciosa de un saber quimérico y vano al estudio y a la práctica de las virtudes morales.
Tal es la misión superior que Sócrates cree haber recibido; misión que a sus ojos están por encima de todo; misión que domina todos los seres e intereses ordinarios. Por ella se ha traído tantos enemigos poderosos, interesados en el mantenimiento de prejuicios que elcombatía; ella es la que hace comparecer ante el tribunal; y antes que abandonarla, declara que esta pronta a sellarla con su sangre: que primero es obedecer a Dios que a los hombres.
No puede negarse que, como alegato, como defensa regular, la apología de Sócrates sea muy débil; como profesión de la filosofía es sublime ¿no da al género humano una admirable lección? El acusado no debe deconmover con súplicas de piedad del juez, sino con que razones debe tratar que la absuelva no por gracia, más por justicia.
Sócrates reconoce él mismo la necesidad de su muerte. No es Anito quien lo acusa: no es areópago el que le condena: es la profunda incompatibilidad de sus creencias con las de sus conciudadanos.
Sócrates cree en un Dios indivisible: los atenienses admiten ciegamente elpoliteísmo; y el filósofo que en el Eufitrión había puesto en ridículo los dioses del estado, tratado de cuentos absurdos las tradiciones mitológicas y representantes como tráfico ridículo las ceremonias del culto a los dioses oficiales, no podía sustraerse a la acusación de impiedad. Por esto es por lo que Platón no le defiende sobre los capítulos de acusación; no lo podía, la acusación era fundada,demasiado fundada. Era, pues necesario que Sócrates muriese; y quizás sería menos grande la figura de este hombre a no haber dado su vida por sostener su creencia. Lo extraño es que se le acusara tan tarde y que no fuera condenado por mayoría más grande.
El tiempo no nos ha conservado el discurso que Lisia compusiera para la defensa de Sócrates. Pero aún nos quedan dos apologías: esta que traducimos...
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