Jacinto grau: un dramaturgo olvidado

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 25 (6134 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 16 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
JACINTO GRAU, UN DRAMATURGO OLVIDADO: Notas para la puesta en escena de “El Señor de Pigmalión”

Fernando del Moral

“Nacido como el sol, para todos, los más selectos y los más toscos, el dramaturgo debe tener siempre un pie en Mingo Revulgo y otro en las estrellas” (Prólogo a Tabarín)

Introducción.Jacinto Grau parece un autor con mala suerte. En su época fue acusado de “gafe” y ese calificativo le persiguió como una especie de maldición durante mucho tiempo. Se llegó incluso a popularizar una frase que no sin cierta burla decía, “estrena Grau, teatro cerrau”.

A nadie que investigue con cierto rigor la vida y obra de Grau se le ocurrirá atribuir su fracaso comercial a unaexplicación tan peregrina y poco científica, sin embargo la crítica de la época se ensañó con él en esa dirección. Hubo también quienes le tildaron de “autor excesivamente filosófico”, que “escribió de espaldas al público”, para otros su fracaso estriba en que “no era aliado de nadie” ni “pertenecía a ninguna escuela”….”complicado y difícil de entender”…..”de frases oscuras”…

Tópicos alfin y al cabo, que apuntan probablemente a otras causas, y es que el teatro de Grau, como el de Benavente en su momento, Azorín, o el de Valle, era un material adelantado a su tiempo. No había “recipiente” para contener y asimilar la renovación que suponía su teatro. Habría que esperar a que estrenara en el extranjero para que parte de la crítica y público reconocieran su calidad.

Fue unhombre meticuloso y exigente incluso cuando asistía a los ensayos de sus obras, ..”Grau, cita Ricardo Orozco, era terrible cuando asistía al teatro, pues no podía admitir una deficiente actuación escénica y en repetidas ocasiones protestó ruidosamente contra espectáculos mal logrados, con el consiguiente alboroto general y la turbación de sus acompañantes”.

Jacinto Grau era un hombredifícil, protestón y vanidoso, pero que poseía una gran nobleza; algunos amigos achacaban el fracaso de Grau en gran parte a su ingenuidad, a “pensar en voz alta”, proclamando los defectos y la falta de talento de los demás, cuando para ascender en el mundo del teatro, “lo que sobra es la sinceridad”, y “solo resulta atendible la picardía, la gracia para eludir lo trascendente, la pirueta, que notolera nada que se salga de lo superficial y frívolo”.
Grau no usaba medias tintas, y en el mundo del teatro, donde las zalamerías ocupan un lugar privilegiado, su actitud no parecía la más conveniente.

Oscar Fernández, en su tesis sobre el teatro de Grau lo define de esta manera: “Tiene la tenacidad de Hebbel, luchando de manera persistente contra todo obstáculo y toda oposición,y el egoísmo de Unamuno y Goethe con un intenso deseo de perpetuarse, haciendo algo para conseguir vivir en el futuro y no solo en el tiempo presente. Más aún, Grau a adoptado el culto al superhombre nietzsecheano.” Y Ricardo Orozco, que conoció a Grau, ya viejo y habló con el en repetidas ocasiones, señala: “Algunos han hablado del carácter irascible y acre de Grau, o de su resentimiento. Encuanto a mí, solo puedo dar cuenta de su amabilidad, de su exquisitez de trato y de su extrema paciencia. Es indudable que debió tener acritud para bastantes y que fue cortante para muchos. Pero creo que ni unos ni otros que así fueron tratados por ese enfant terrible que llevaba dentro supieron llegar a él como debieron haber llegado. Lo juzgaban como uno más, como uno de tantos. O en algunos casoscomo un pariente pobre de la literatura a quien había que soportar de vez en cuando, medio a escondidas, en la trastienda de alguna gran gala de las artes y de las letras. No supieron hasta que punto había que admirar su actitud de renunciamiento, hasta que extremo debían respetarlo por su obra, su esfuerzo, su incorruptibilidad….”

Pocos días antes de morir dictó a un gran amigo suyo, Julio...
tracking img