Kuento de shaiya

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  • Publicado : 16 de noviembre de 2010
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El primer recuerdo que tengo, es mí cuerpo congelado entre la nieve, adolorido y agotado, mí boca reseca, mis piernas y brazos inmóviles, mis ojos abriéndose pesadamente y una mancha de sangre que nopodía distinguir si venía de mí cuerpo o si era la sangre de alguien más.
A unos cientos de metros más allá de mí podía distinguir mí aldea, consumiendose entre llamas como una hoguera o un campode rose avasallado por el fuego que danzaba pareciéndose nunca acabar.
Mí pueblo, mí amada Sverdlovsk situado al pie de los Montes Urales, entre el río Balaga y Mura, siempre tan pacífico, siempre decampesinos. Habíamos oído rumores de una guerra, una guerra y tan lejana a nosotros, que solo parecían cuentos y leyendas con los cuales asustar a los niños, que realmente nunca les tomamosimportancia a esas historias de los bails y nordreins o de elfos y dragones, más siendo que jamás había visto realmente alguno.
Esa noche transcurrió como cualquier otra, recoste a mis hijos en su camadespués de un día de trabajar duramente mis tierras tratando de aislarlas lo más posible de la nieve, esperando el tiempo de poder sembrar, rezamos nuestras plegarias, les día un beso en sus frentes, lesdije te quiero con toda la ternura al ver sus bellas sonrisas, los abrace, y fui al lado de mí amada esposa a quien tome entre mis brazos como si el viento me la quisiera arrebatar y cerré los ojos paradescansar tranquilamente.
Fueron los gritos de más de una persona lo que me hizo despertar, lo que me hizo ponerme de pie y salir corriendo a mí puerta para encontrarme con algo que jamás había yovisto...ahora se que esas figuras que yo vía masacrando a mí gente, incendiando cada choza, hundiendo sus dagas y sus hachas, rugiendo y gritando de placer mientras mataban a los mis y sonreían deplacer al hacerlo, se llaman Terry y Floyd, pero en ese momento, no sabía ni quienes eran, ni que eran, ni por estaban ahí, solo pude comprender que esas historias que habíamos oído, habían llegado a...
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