La envidia

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 2 (427 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA ENVIDIA
Éste era un hombre pobre, desgraciado y miserable. Era tan pobre que casi no comía y estaba flaco, tan flaco que para hacer sombra tenía que pasar dos veces. Era tan miserable, que a durapenas podríamos decir que se vestía; se escondía detrás de una hebra de hilo. Y era tan desgraciado, que vivía pidiéndole a cualquier diablo, a cualquier demonio, a cualquier espíritu, que leconcediera un instante de felicidad a cambio de cuatro o cinco eternidades en el infierno.
Un día se le apareció un pequeño duende del campo, de esos que tienen un sombrero grandote, las orejas puntiagudasy la nariz alargada. Se le acercó, lo miró con una maliciosa sonrisa y, medio hablando, medio cantando, propuso:
“Un deseo te voy a conceder
y nada a cambio voy a exigir.
Una condición debescumplir:
de lo que atrevas a pedir,
tu vecino el doble va a tener.
Al alba me debes responder”.

El duende desapareció y nuestro hombre, pobre, miserable y desgraciado, se puso a pensar:

“Yo soy unhombre trabajador, voy a pedir una tierrita y dos tractores, buena semilla… Pero mi compadre, el vecino, va a tener dos tierras, cuatro tractores, mejor semilla, la cosecha dos veces más rápido y meva a arruinar…

No, mejor voy a montar un buen negocio… Pero mi amigo, el vecino, me va a montar dos negocios, doble competencia…

¡No! Voy a pedir la felicidad… Pero el vecino va a ser dos vecesmás feliz…

¡No! Voy a pedir un baúl lleno de monedas de oro… Pero el cretino que tengo por vecino, que no ha pedido nada, va a tener dos baúles llenos de monedas de oro gracias a mí...

¡No! Voya pedir ser muy inteligente… Y el tonto ese que vive al lado de mi casa va a ser el doble de inteligente…

¡No! Una mujer, una mujer hermosa, ¡eso es lo que necesito!... Pero el imbécil ese va atener dos mujeres, dos veces más hermosa a costa mía y se va a pasear con ellas frente a mi casa… ¡No!

Así pasó lo que quedaba del día y la noche entera, cavilando, dándole vueltas al asunto, sin...
tracking img