La paradoja

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“ Una lectura rápida y fascinante que no podrás abandonar hasta

que hayas experimentado todo su poder para cambiar tu vida”

–Joe Weller, Presidente y CEO, Nestle USA

LA

PARADOJA

UN RELATO SOBRE

LA VERDADERA ESENCIA DEL

LIDERAZGO

JAMES C. HUNTER

“ Una lectura rápida y fascinante que no podrás abandonar hasta

que hayas experimentado todo su poder para cambiar tu vida”–Joe Weller, Presidente y CEO, Nestle USA

LA

PARADOJA

UN RELATO SOBRE

LA VERDADERA ESENCIA DEL

LIDERAZGO

JAMES C. HUNTER

Prólogo

Las ideas que defiendo no son mías. Las tome prestadas de Sócrates, se las birlé a Chesterfield, se las robé a Jesús. Y si no os gustan sus ideas, ¿las de quien hubierais preferido utilizar?DALE CARNEGIE

La decisión de ir fue mía; no se puede culpar a nadie mas.
Cuando me paro a reconsiderarlo, me resulta casi imposible pensar que yo, el atareado director de una importante instalación industrial, dejara la fabrica abandonada a su suerte para pasar una semana en un monasterio al norte de Michigan. Si, asi como suena: un monasterio. Un monasteriocompleto, con sus monjes, sus cinco servicios diarios, sus cánticos, sus liturgias, su comunión y sus alojamientos comunes; no faltaba detalle.
Quiero que quede claro que me resistí como gato panza arriba. Pero, finalmente, la decisión de ir fue mía.

en un nombre que me ha perseguido desde que nací. Me bautizaron en la parroquia luterana de mi barrio y, en la partida de bautismo,podía leerse que los versículos escogidos para la ceremonia eran del capitulo segundo del Evangelio de Lucas y hablaban de un tal Simeón. Según Lucas, Simeón era un . Al parecer habia tenido una inspiración sobre la llegada inminente del Mesías; aquello era un lío que nunca llegue a entender. Ese fue mi primer encuentro con Simeón, pero desde luego no habría de ser el último.
Me confirmaron enla iglesia luterana al concluir el octavo grado. El pastor habia escogido un versículo para cada uno de nosotros y, cuando me llego el turno en la ceremonia, leyó en voz alta el mismo pasaje de Lucas sobre le personaje de Simeón. Recuerdo que en aquel momento pense: >
Poco tiempo después – y durante los veinticinco años siguientes -, empecé a tener un sueño recurrente, que acabó causándometerror. En el sueño, es ya muy entrada la noche, yo estoy absolutamente perdido en un cementerio y corro para salvar mi vida. Aunque no puedo ver lo que me persigue, sé que es maligno, algo que quiere hacerme mucho daño. De repente, de detrás de un gran crucifijo de cemento sale frente a mi un hombre que lleva un hábito negro con capucha. Cuando me estampo contra él, este hombre viejísimo me cogepor los hombros y, mirándome atentamente a los ojos, me grita: >. Llegado ese punto del sueño me despertaba siempre bañado en sudor frío.
La guinda fue que el día de mi boda, el sacerdote, en su breve homilía, se refirió al mismo personaje bíblico: Simeón. Me quede tan estupefacto que me hice un lío al decir los votos y pase bastante mal rato.
Nunca estuve seguro si de todas aquellastendrían algún sentido, de si significarían algo. Rachael, mi mujer, siempre ha estado convencida de que sí.

A finales de los años noventa, según todas las apariencias, mi vida era un éxito absoluto.
Trabajaba para una empresa de producción de vidrio plano, de categoría internacional, en la que ocupaba el puesto de director general de un fabrica de mas de quinientos empleados, con unascifras de facturación por encima de los cien millones de dólares al año. En la época en que me proporcionaron el puesto, yo era el director general mas joven en toda la historia de la compañía, hecho que todavía hoy me enorgullece. La empresa funcionaba de manera muy descentralizada y eso me concedía una gran autonomía, que yo apreciaba mucho. Además tenia un sueldo considerable, que incluía...
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