La promiscuidad

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1348 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 23 de febrero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SINALOA

PREPARATORIA LA CRUZ

TRABAJO: ENSAYO “LA PROMISCUIDAD”
ALUMNOS:
JESUS FERMIN TIRADO MANCILLAS
RODRIGO PAULINO SARABIA SALAZAR
LUIS DONALDO URIBE OSUNA
GRUPO: 2-2

INTRODUCCION
 
La promiscuidad es una conducta que ha acompañado al ser humano durante toda su historia, para iniciar podemos recordar a una de las sociedades más famosas al respecto en lahistoria: Los Romanos; para casi de todos, es conocida la promiscuidad sexual en que se vivió en la antigua Roma, nombres como Tiberio, Calígula, Claudio, Julia y Mesalina, se consideran algunos de los grandes exponentes de la lujuria reinante en el imperio Romano. Esa "libertad sexual" en que se vivía, no era sólo el privilegio de los gobernantes. La presencia de esclavos y esclavas en loshogares de los grandes señores permitía que se relacionaran sexualmente y también era algo bastante conocido por todo el mundo romano.
Lo que podríamos denominar "libertad sexual", estaba íntimamente relacionada con el amplio desarrollo de la prostitución.
Las prostitutas romanas tenían que llevar vestimentas diferentes, teñirse el cabello o llevar peluca amarilla e inscribirse en un registromunicipal, además de recibir educación para el placer y la conversación, eran mujeres de amplia cultura general.

DESARROLLO
Hoy día es difícil controlar las relaciones sexuales de nuestros jóvenes. Las jóvenes parejas mantienen estas relaciones sin necesidad de estar casados, y sin necesidad de cumplir la edad que antes era norma.
Atrás quedaron aquellos años en los que la mujer era cortejada porun novio, que debía pedir permiso a los padres para salir con ella, muchas veces acompañados de una persona mayor… Hoy día las relaciones sexuales se dan entre parejas tan jóvenes que podríamos hablar de promiscuidad.

Los jóvenes prefieren ignorar las graves consecuencias que el sexo puede causarles, tales como enfermedades transmitidas, embarazos indeseados, o simplemente sentirse utilizadas.Aun así lo que más les importa son las relaciones sexuales, que para ellos son experiencias que viven libremente, sin compromiso alguno. Esta forma de vivirlo puede acarrear inseguridad, sobretodo en la joven mujer que en su afán de sentirse amada se entrega más y más al juego del sexo, muchas veces sin antes llegar a la adultez.

Muchas jóvenes se sienten mal después de los encuentrossexuales, sintiéndose utilizadas, comiéndose la cabeza por haberse dejado convencer en entregar algo tan preciado a cambio de nada.

Ese sentimiento de culpa muchas veces las persigue a lo largo de la vida, haciéndoles preguntarse porqué se entregaron tan fácilmente a alguien que no era para toda la vida, preguntándose por qué no fueron capaces de esperar a entregarse a la persona correcta,  a la quesería el padre de sus hijos.

Si tratásemos de ser honestas con nosotras mismas, tal vez nos evitaríamos marcas y arrepentimientos de por vida. Indiferentemente de que las relaciones sexuales nazcan como diversión, sean producto de una entrega sincera (pero inocente), o por las mentiras y promesas incumplidas de esa persona que ni siquiera llega a ser la pareja, esas relaciones quedan grabadas enla mente, para siempre.

Recientemente una joven de 19 años comentó que de los 13 años hasta los 18 tuvo múltiples encuentros sexuales, pensando sinceramente que cada vez que se estaba entregando a la persona correcta, a quien sería “el definitivo”.
— “Me siento sucia y avergonzada” decía, “especialmente cuando me ven caminando por la calle de la mano de quien es mi verdadero y limpio amor. Hayveces que el arrepentimiento me vence y quisiera regresar el tiempo para no ser tan promiscua como lo fui”.

La promiscuidad o tener una pareja sexual después de otra, mina el autorespeto.
Las relaciones sexuales sin pensar en las consecuencias deja heridas que al principio no las sienten, pero que más tarde sólo son reproches por no haber sabido esperar.

Las mujeres no somos objetos...
tracking img