Las bienaventuranzas

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  • Publicado : 7 de enero de 2011
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LAS BIENAVENTURANZAS
(Mt 5, 3-10)
Las Bienaventuranzas son las grandes desconocidas para los cristianos. Pero ¿cómo es posible que las personas de fe desconozcan un tema tan central de los evangelios? Como saben, una de las críticas que se han vertido contra la religión es la de ser “opio del pueblo”, o sea, una sustancia que adormece a la gente, y el cristianismo fue uno de los principalesimputados de esta crítica, precisamente por el contenido mismo de las bienaventuranzas.
En efecto, si leemos el evangelio, al menos en la traducción o en la interpretación que se solía hacer antiguamente, nos encontramos con la siguiente redacción: “bienaventurados los pobres, los afligidos, los hambrientos…” y uno se pregunta: “¿pero cómo se puede decir esto?, ¿en qué cabeza cabe eso?, se ve quela persona que ha escrito estas cosas nunca ha conocido de cerca lo que es la pobreza, no sabe qué es la aflicción ni ha experimentado nunca el hambre”. ¿Por qué razón hay que llamar bienaventuradas a estas personas? La respuesta automática que daba al respecto la tradición del pasado era: todas estas personas son bienaventuradas porque de ellas es el reino de los cielos.
Pero ¿qué significaesto? Quiere decir que los pobres y afligidos van al paraíso al final de sus vidas y allí reciben su premio. Pero el caso es que los pobres, que son pobres pero no son estúpidos, se preguntaban por qué también los ricos van al cielo y, sin embargo, nunca les falta nada. No había coherencia, las explicaciones no resultaban convincentes y por eso las bienaventuranzas acabaron por convertirse en el granfracaso del mensaje de Jesús. ¿Saben que sucedió en el pasado? Pues muy sencillo: como es lógico quien se hallaba en condiciones de pobreza, aflicción o hambre, apenas tenía una mínima oportunidad para escapar de tal situación no se lo pensaba dos veces.
¡Pero mira que si no eres pobre no eres bienaventurado!, les decían. ¡Bueno, pues para ti la bienaventuranza! Y por su parte los que no eranpobres ni estaban afligidos se guardaban mucho de hacerse pobres o hambrientos para obtener la bienaventuranza. Total, que por esta tergiversación al final se acabó por desconocer el significado del mensaje de Jesús.
Cuando se pregunta a los participantes en nuestros encuentros bíblicos cuántos son los mandamientos de Moisés, todos responden sin titubeos que son 10. Cuando se les pide que losenuncien, generalmente les cuesta bastante trabajo y confunden un tanto los términos, pero al final consiguen más o menos decirlos todos. Pero hay que tener en cuenta que éstas son las leyes que Moisés dio al pueblo de Israel, no es la propuesta que Jesús hizo a la comunidad cristiana. Veremos más adelante que las bienaventuranzas son el equivalente de los mandamientos para la comunidad de Mateoporque trataremos las bienaventuranzas en Mateo. Pues bien, difícilmente se encuentran personas que sepan cuántas son las bienaventuranzas, y si se les pide que las enumeren, no son capaces de hacerlo.
La primera bienaventuranza, por regla general, la conocen todos, ya que es la más antipática, pero a partir de ahí surge la gran confusión. Salta a la vista, pues, que las bienaventuranzas no son algoapetecible, un mensaje algo que atraiga las aspiraciones de los hombres. Y me pregunto ¿cómo es posible que Jesús propusiera un mensaje tan alienante? Sin duda resulta sorprendente que Jesús sea el principal imputado de la crítica dirigida a la religión en el sentido de que ésta es el opio del pueblo.
En realidad, las cosas no son así ni mucho menos. Leyendo las bienaventuranzas, veremos cómotodas ellas están ligadas entre sí, y de un modo especial todas están estrechamente vinculadas con la primera. Veremos que el mensaje de Jesús no es opio del pueblo, sino muy al contrario, adrenalina para los pueblos. Su mensaje es ese impulso de vida capaz de poner en movimiento un flujo circular de energías y fuerzas vitales capaces de cambiar la sociedad; he aquí por qué en la última...
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