Las tribulaciones del estudiante törless - libro completo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 220 (54995 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 2 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Las tribulaciones del estudiante Törless - Libro completo

Robert Musil

"Apenas expresamos algo lo empobrecemos singularmente creemos que nos hemos sumergido en las profundidades de los abismos y cuando volvemos a la superficie la gota de agua que pende de la pálida punta de nuestros dedos ya no se parece al mar de que procede. Creemos que hemos descubierto enuna gruta maravillosos tesoros y cuando volvemos a la luz del día sólo traemos con nosotros piedras falsas y trozos de vidrio, y sin embargo en las tinieblas relumbra aún, inmutable, el tesoro "

Maeterlinck

Una pequeña estación de ferrocarril del tramo que conduce a Rusia.
Entre los guijarros amarillos corrían, rectas e interminables, cuatro cintas de hierro paralelas en ambasdirecciones. Junto a cada una de ellas, como una sucia sombra, la oscura raya del suelo quemado por las locomotoras.
Por detrás de los edificios bajos, pintados al óleo, de la estación, una ancha calle desgastada subía hasta la plataforma del ferrocarril. Sus aceras se perdían en el apisonado terreno que las bordeaban y sólo se las reconocía por dos hileras de acacias que, tristes, selevantaban a ambos lados, con sus agobiadas hojas ahogadas por el polvo y el hollín.
Las exhalaciones de la cansina luz de la tarde hacían que estos tristes colores fueran aún más pálidos, más débiles: los objetos y las personas tenían algo de indiferente, de inanimado, de mecánico, como si hubieran salido del escenario de un teatro de títeres. De cuando en cuando, a intervalos regulares, el jefede la estación salía de su oficina, miraba con la misma inclinación de la cabeza las anchas vías hacia la casilla del guarda, que seguía sin anunciar la proximidad del tren rápido que en la frontera había sufrido un gran atraso, sacaba luego el reloj de bolsillo, siempre con el mismo movimiento del brazo, meneaba la cabeza y volvía a desaparecer, así como aparecen y desaparecen las figuras de esosantiguos relojes de campanario cuando dan las horas. En la ancha y apisonada plataforma que se extendía entre los rieles y las construcciones se paseaba un alegre grupo de jóvenes, a derecha e izquierda de una pareja mayor, que venía a ser el centro de una conversación bastante ruidosa. Pero ni siquiera la alegría de ese grupo era genuina; ya a los pocos pasos la estridencia de las jovialescarcajadas parecía apagarse y caer inmediatamente como vencida por una tenaz, invisible resistencia.
La señora del consejero Törless era una mujer de unos cuarenta años, que ocultaba en ese momento, detrás del espeso velo, los ojos un poco enrojecidos por las lágrimas. Era una despedida, y le pesaba dejar otra vez a su único hijo durante tanto tiempo entre gentes extrañas y no tener siquiera laposibilidad de brindar ella misma su vigilante proteccion al hijo querido.
La pequeña ciudad estaba muy alejada de la capital; se hallaba al este del imperio, en medio de un campo reseco y escasamente poblado.
El motivo por el cual la señora Törless debía soportar la perspectiva de ver a su muchacho lejos y entre extraños era que en aquella ciudad existía un famoso instituto que yadesde el siglo pasado se levantaba en los terrenos de un piadoso convento, para preservar a la juventud de las corruptoras influencias de la gran ciudad.
En efecto, allí se educaban los hijos de las mejores familias del país para entrar luego en la escuela superior o ingresar en los servicios militares del estado. Y en cualquiera de estos casos, así como para alternar con los miembros de losaltos círculos de la sociedad, la circunstancia de haber sido educado en el instituto de w. Era una recomendación muy especial.
Cuatro años atrás esto había movido a los Törless a condescender con los ambiciosos impulsos del hijo y a procurarle la admisión en el instituto.
Esta decisión costó más tarde muchas lágrimas, pues casi en el momento mismo en que el portón del instituto se...
tracking img