Los condenados

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Los Condenados – paráfrasis de un relato recopilado por José María Arguedas.
Algunos de ustedes deben haber oído de la historia “mi abuela y un condenado” que recopiló José María Arguedas enquechua “awylaipa condenadumanta”, pues bien utilizaré como excusa este relato para contarles otras cosas que aprendí sobre este personaje de la cosmovisión andina.
En el relato mencionado se cuenta lahistoria de una mujer, la abuela de quien narra. Esta mujer trabajaba cuidado animales en el cerro junto a su hermano mayor, la esposa de este y su hijo (que era un niño pequeño). Dice la historia queun día esta jovencita vio a una mujer que descendía por un camino por donde ya no habitaba nadie, entonces, como se estaba haciendo tarde la llamó para que se alojara en su casa del cerro. Por unmomento la mujer no le hizo caso, pero al tercer llamado aceptó con una señal y subió. Cuando la jovencita le contó a su hermano y los demás que había llamado a la mujer, el hermano entró en alerta y pensóque tal vez se había llamado a un condenado y la familia entera entró en alarma. En las casas del cerro se arma un fogón para cocinar fuera de la casa, cuando la mujer llegó a la casa de estafamilia no pudo entrar, la familia notó que le temía al fuego y le sirvieron de comer fuera de la casa. Cuando la mujer estaba comiendo notaron que el caldo se le caía en la pechera, se agacharon para verleel rostro, que hasta entonces estaba escondido de la vista, y notaron que no tenía cara, que era una calavera y se persignaron porque supieron que en efecto se trataba de un condenado.
La familia semetió a la casa y desde ahí avivaban el fuego de la entrada para que el codnenaro no pasar, mientras fuera el condenado gritaba y mordía las piedras furioso para que lo dejaran entrar reclamando elhaber sido llamado. Así gimió y gritó el condenado hasta la primera luz del día y se fue al amanecer no sin antes haber sorbido los sesos de una oveja tierna.
La historia que agrega José María...
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