Los siete mitos de la conquista española

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Comentario sobre el libro de Matthew Restall, Los siete mitos de la conquista española. Editado por Paidós Ibérica (Barcelona). Traducido por Marta Pino Moreno en 2004 del original Seven miths of the spanish conquest publicado por Oxford University Press, Nueva Cork en 2003.

De la presentación de su portada sabemos que el autor es director de Estudios Latinoamericanos en la Pennsylvania StateUniversity, así como profesor asociado de Historia Latinoamericana, Estudios de la Mujer y Antropología.
El conocimiento por el autor del tema a tratar está fuera de toda duda, y aborda la obra desde una óptica revisionista desde los diversos enfoques sobre los postulados existentes de la Conquista de la América española, mereciendo una crítica positiva de profesionales destacados como los quecomentan al dorso: Felipe Fernández-Armesto, Stuart B. Shawartz o Neil L. Whitehead.
Pienso que la mejor manera de articular el comentario será la de seguir la estructura de la obra, la cual divide en siete capítulos, cada uno dedicado a los correspondientes mitos propuestos, siendo precedido todo ello por un preámbulo titulado Agradecimientos, en el que nos expone el origen de la idea, el porquédel número de mitos, así como la importancia que supone para él la ayuda académica, logística y literaria de un gran número de colaboradores y entidades.
Para entrar en materia, a continuación, una breve introducción titulada Las palabras perdidas de Bernal Díaz nos sumerge ya en una toma de contacto con la temática a tratar, la forma de abordar los temas la repite en cada uno de los mitos,utiliza fuentes escritas a modo de introducción normalmente de distinto enfoque y diacrónicas, con lo cual evidencia su intención de pluralidad para conseguir una objetividad con la que el lector pueda analizar por si mismo lo que hasta muy cercanas fechas se han dado como verdades rotundas.
Esta introducción elogia esta nueva concepción de la historiografía con utilización masiva de fuentes de todaslas perspectivas y épocas así como la interpretación en ellas de las intenciones que las fomentan, leyendo entre líneas los silencios o las motivaciones interesadas. Expone a su vez la relatividad de cualquier conclusión corriendo el riesgo, que al desmontar, según la visión actual, de alguno de los distintos mitos, inventemos en cambio otros no más verdaderos pero sí más creíbles desde nuestraóptica.
Es cierto que algunos mitos fueron creados artificial e intencionadamente buscando un resultado concreto e interesado de ello, otros, en cambio, fueron tomando forma a lo largo del tiempo consecuencia de los patrones existentes. También ocurre que los propios recuerdos, a lo largo del tiempo, y por mil veces contados, se estereotipan, desvirtuando la realidad absoluta, si esta realmenteexistiera. Por otro lado enfatiza el autor, la distorsión que de ciertas realidades pueden pecar las fuentes directas y son consecuencia, más allá de la lejanía generacional, de la diferencia cultural que no están preparados para interpretar.

Capítulo 1. El mito de los hombres excepcionales.
La estructuración de este capítulo se lleva a cabo de igual forma que la mayor parte de ellos. Presentacióndel mito con aporte de fuentes documentales y citas de diversos enfoques, para posteriormente desmontar el mismo utilizando similares técnicas, dejando la conclusión sin determinarla de manera específica para que sea el libre pensamiento del lector el que halle la conclusión que hábilmente deja entrever el autor basada en un término medio más verosímil tanto desde la visión actual como desde elplanteamiento coetáneo.
Como ejemplo para ilustrar este apartado elige evidentemente a los dos grandes mitos del Descubrimiento y la Conquista. En cuanto al primero, nos muestra como después de ser ignorado y en cierto modo vilipendiado su figura es recuperada con posterioridad coincidiendo con las celebraciones de los últimos centenarios. Es indudable que Colón no sea aquel ser glorificado de...
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