Manejo de personal

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 13 (3206 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 4 de febrero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
481

LA CONDUCCIÓN DEL PERSONAL CONFLICTIVO

ALFIO A. PUGLISI
El profesor Alfio A. Puglisi es maestro normal nacional, profesor en Filosofía y Pedagogía, licenciado en Metodología de la Investigación y doctor en Psicología. Es actualmente profesor y jefe del Gabinete Psicopedagógico de la Escuela Naval Militar.

No elegimos a nuestros jefes, ellos nos vienen impuestos; podemos elegiralgunos de nuestros subalternos, otros también vienen impuestos… y hasta heredados. Todos tienen virtudes y defectos, manías y mañas. Hay personal resentido, hipercrítico, quejoso. Algunos, pese a eso, trabajan; otros, no. El personal conflictivo, difícil, requiere un especial esfuerzo de conducción. Comencemos por el "molesto"; él se recorta del resto del grupo y llama la atención. Ha quedado perdidoen el anonimato y desea ser atendido. Se exhibe, payasea, es preguntón. A veces es el "torpe del batallón" que Jerry Lewis encarnó en numerosos filmes. Quien diga "con una cana basta" está errado. Obtiene resultados, logra algo, pero no soluciona el problema, simplemente confirma en el sujeto la impresión de que con esa conducta alguien lo tiene en cuenta (1). El refuerzo positivo, el estímulo, lamotivación, siempre es superior al negativo, al castigo, a la sanción. Están los "quejosos". Motivos de queja no faltan, el problema es su legitimidad. Los salarios, los traslados, el servicio mismo y el bienestar son en general los temas más frecuentes. Es lamentable cuando su origen es la conducción misma. Comienzan murmurando y siguen con una crítica abierta. Esto debe ser corregido por losjefes lo antes posible. No debe ser pasado por alto; también una queja es siempre un indicio de que algo anda mal. Cuando la actitud crítica se hace carne en personal superior o veterano trata sobre aspectos culturales de la Institución, se cuestiona la moral, las rutinas, las prácticas en general; este tipo de crítica es tolerado aunque cansa a quien lo oye seguido. Si ella versa sobre aspectospuntuales y es reiterada, la molestia que produce es mayor, con el tiempo comienza a ser resistida al extremo de no llevarle el apunte aunque se tenga toda la razón del mundo. Pero la crítica puede caer también sobre aspectos de detalle o cuestiones a futuro; quien la hace vive alertando sobre algo que todavía no se ve o no se palpa y entonces resulta insoportable. El hombre del "¡Guay!" cansa,pierde estima porque parece poner palos en la rueda y se torna una persona eludible, por ello marginada, con lo que aumentará su cuota de resentimiento.

(1) H. Peine y R. Howarth: Padres e hijos: problemas cotidianos de conducta. Madrid, Pablo del Río, 1979.

Boletín del Centro Naval

Número 809 Septiembre/diciembre de 2004 Recibido: 28.3.2001

482

LA CONDUCCIÓN DEL PERSONAL CONFLICTIVOMás allá del crítico está el "contrera". Él es sistemático, más activo, puede escalar para hacerse notar. Critica porque quiere hacer cosas, busca tener poder entre sus compañeros. Si se lo concede, le será un devoto seguidor. Pero como "el perrito faldero presume el poder del amo", puede exagerar la nota y termina teniendo problemas con el resto. Debe ser supervisado de cerca y nunca soltárselelas riendas. Con sancionarlos poco se logra, generan más resentimiento que heredarán luego quienes lo releven en la conducción. Afortunadamente los grupos poseen sus propios mecanismos de defensa, una cuota o una reserva de salud mental. El "eterno quejoso" y el contrera son rápidamente detectados, comienzan por ser resistidos y con el tiempo se los elude, se va creando un vacío en torno de ellosy quedan finalmente marginados y rotulados de problemáticos. Más allá del contrera está el "rebelde" que sólo busca vengarse de las malas pasadas que le han hecho. Alguien, tal vez sin saberlo, le ha fallado, él lo ha sentido mucho e intenta cobrárselas. No hay nada peor que un padre o un jefe defrauden a sus hijos o subalternos, luego éstos ya no creen en nadie. Pobre del jefe que lo suceda,...
tracking img