Mexico

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1449 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 29 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
UNA SONRISA TRAS LA TAPIA

Visitando una leprosería en una isla del Pacífico me sorprendió que, entre tantos rostros muertos y apagados, hubiera alguien que había conservado unos ojos claros y luminosos que aún sabían sonreír y que siempre decía «gracias» cuando le ofrecían algo.Entre tantos «cadáveres» ambulantes, sólo aquel hombre se conservaba humano.Cuando pregunté qué era lo que manteníaa este pobre leproso tan unido a la vida, me dijeron lo observara por las mañanas.
Y vi que, apenas amanecía, aquel hombre acudía al patio que rodeaba la leprosería y se sentaba enfrente del alto muro de cemento que  la rodeaba.Y allí esperaba... esperaba... hasta que, a media mañana, tras el muro, aparecía durante unos cuantos segundos otro rostro, una bella mujer que se paraba al frente y lesonreía con una hermosa y amplia sonrisa.Entonces el hombre comulgaba con esa sonrisa y sonreía él también. Luego la mujer desaparecía y el hombre, iluminado, tenía ya alimento para seguir soportando una nueva jornada y para esperar a que, al día siguiente, regresara el rostro sonriente. Era su mujer.Cuando lo arrancaron de su pueblo y lo trasladaron a la leprosería, la mujer lo siguió, y se instalóa vivir en el pueblo más cercano a la leprosería. Y todos los días acudía para continuar expresándole su amor.
«Al verla cada día - me dijo el enfermo - sé que todavía vivo.»
Muchos viven gracias a tu sonrisa, a tus palabras, a tu esperanza, a las migas de cariño que les puedas dar. No bajes los brazos. No dejes de sonreír y de tratar bien a los demás. |
EL EXITOEl Rey recibió como obsequiodos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunico al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: No se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.

El Rey mando a llamar curanderos ysanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargo entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil.

Publicó por fin un bando entre sus súbditos, y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines. Traedme al autor de ese milagro, dijo.
Enseguida lepresentaron a un campesino. Tu hiciste volar al halcón? Como lo hiciste?
Eres mago, acaso?
Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explico:

No fue difícil, su Alteza: solo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas
y empezó a volar"-------------------------------Sabemos que tenemos alas? Sabemos que podemos volar y a que estamos agarrados ?
Nos damos cuenta que no nos podemossoltar? Qué esta esperando nuestra rama para romperse?
Quién o qué la puede cortar? Cuáles son las razones que hoy nos impiden levantar vuelo?
Estamos haciendo algo importante?
"No podemos descubrir nuevos mares amenos que tengas el coraje de perder de vista la costa" Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona esta todo loque sabemos y todo lo que creemos.
Viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir. Tenemos sueños, queremos resultados
extraordinarios, buscamos oportunidades pero no siempre estamos dispuestos
acorrer riesgos, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles o incómodos. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible y aprendemos a vivir desde la resignación.

El liderazgo es la habilidad que podemos adquirir cuando aprendemos a ampliar nuestra zona de comodidad.

Cuando estamos dispuestos a correr riesgos. Cuando aprendemos a caminar en la cuerda...
tracking img