Nazismo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 9 (2227 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 18 de mayo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
¿El final de la gran guerra africana?
por José Luis Herrero
FP, Foreign Policy edición española nº 9, junio-julio 2005

Congo: casi cuatro millones de muertos desde 1997. Apenas unas páginas en los periódicos e indiferencia por parte de la comunidad internacional, que ha visto estrellarse todos los acuerdos de paz. Pero por primera vez hay un proceso político incipiente, lleno de obstáculosy problemas, que podría poner fin al conflicto más sangriento de los últimos 25 años.
La situación en la República Democrática del Congo (antiguo Zaire) hace bueno el dicho de que para llamar la atención de la prensa basta un muerto en el propio país, algunos más en los Estados vecinos o en el mundo desarrollado, y más de cien en África. En realidad, parece que son necesarios muchísimos más. Estaguerra es, con diferencia, la más sangrienta del último cuarto de siglo, muy por encima de las sufridas en los Balcanes, Oriente Medio, Afganistán o Irak. Fuentes humanitarias sitúan el número de víctimas del conflicto en el este del país por encima de los tres millones desde 1997 (sin contar las bajas directas del genocidio ruandés de 1994, entre 500.000 y 1.000.000). La indiferencia general nose debe sólo a la falta de atención mediática, sino también a la desesperanza generada por una situación que parece no tener arreglo y en la que, hasta el momento, han fracasado todos los intentos de paz. Sin embargo, puede que estemos en el umbral de una solución.
La inestabilidad en el este de la RDC comenzó con el éxodo masivo de hutus ruandeses que, en 1994, huyeron del nuevo Gobierno tutside Kigali. Entre los desplazados se encontraban los protagonistas del genocidio tutsi. Abusando de la ayuda de la comunidad internacional destinada a los refugiados, los hutus realizaron incursiones en Ruanda, lo que ofreció una justificación a Kigali para, con el apoyo de Uganda, entrar en 1997 en el entonces Zaire, forzar el retorno de los refugiados y, de paso, contribuir a derrocar al régimende Mobutu Sese Seko e instalar en el Gobierno a Laurent Kabila. El problema es que los genocidas hutus -entre ellos, los conocidos interahamwe (los que matan juntos) - permanecieron en el país, y desde entonces han continuado las incursiones ruandesas en el este de la RDC y los ataques esporádicos de lo que queda de las milicias hutus en Ruanda. A esta situación se añade la falta de control deKinshasa sobre el este del país, la proliferación de grupos rebeldes y la intensificación de las tensiones entre los casi cuatrocientos grupos étnicos que conviven en el país, y cuyo exponente más violento lo constituyen los enfrentamientos entre los hema y los lendu en la provincia de Ituri (norte del Congo).
A partir de 1999, han continuado los acuerdos incumplidos de alto el fuego en los quellegaron a participar hasta 11 Estados africanos implicados de una manera u otra en la que se ha llamado la "primera guerra mundial africana". Aquel año, la ONU desplegó un primer grupo de 90 observadores militares, que crecería rápidamente hasta 500. Con el asesinato de Kabila en 2001 y la sucesión en la jefatura del Estado de su hijo, Joseph, se abrió un nuevo proceso que desembocaría en la firma,el 16 de diciembre de 2002, del Acuerdo de Transición en la RDC. Este pacto establece un periodo de gobierno cuatripartito que debería haber desembocado, en junio de 2005, en elecciones generales. Durante este tiempo tendría que haberse aprobado en referéndum una Constitución y logrado unas fuerzas armadas congoleñas unificadas, y la reinserción civil del resto de combatientes. Nada de esto hasucedido. Aun así, un viento de cauto optimismo recorre la región. ¿Qué ha cambiado?
En primer lugar, parece que EE UU y el Reino Unido han alterado su posición de apoyo incondicional al Gobierno ruandés, al que han presionado para que adopte una posición más constructiva. La permanencia de guerrilleros hutus en territorio congoleño -razón esgrimida por Kigali para mantener su control del otro...
tracking img