Oda ala erosion de la provincia de malleco

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Oda a la erosión en la provincia de Malleco
P. Neruda 1956 (nuevas Odas elementales)

Volví a mi tierra verde
y ya no estaba,
ya no estaba la tierra,
se había ido.
Con el agua hacia el mar
sehabía marchado.
Espesa madre mía,
trémulos,
vastos bosques,
provincias montañosas,
tierra y fragancia y
humus:un pájaro que silba,
una gruesa gota cae,
el viento en su caballo transparente,maitenes,
avellanos,
tempestuosos raulíes,
cipreses plateados,
laureles que en el cielo desataron su aroma,
pájaros de plumaje mojado por la lluvia 
que un grito negro
daban en la fecundidad dela espesura,
hojas puras, compactas,lisas como lingotes,
duras como cuchillos,
delgadas como lanzas,
arañas de la selva,
arañas mías,
escarabajos
cuyo pequeño fuego errante duplicaba una gotade rocío,
patria mojada,
cielogrande,
raíces,
hojas,
silencio verde,
universo fragante,
pabellón del planeta:
ahora,
ahora siente y tocami corazón tus cicatrices,
robada la capa germinal delterritorio,
como si lava o muerte hubieran roto tu sagrada substancia
o una guadaña en tu materno rostro
hubiera escrito las iniciales del infierno.
Tierra,
qué darás a tus hijos,
madre mía,mañana,
así destruida,
así arrasada tu naturaleza,
así deshecha tu matriz materna,
qué pan repartirás entre los hombres?
Los pájaros cantores,
en tu selva no sólo deletreaban el hilosempiterno de la gracia,
eran preservadores del tesoro,
hijos de la madera,
rapsodas emplumados del perfume.
Ellos te previnieron.
Ellos en su canto vaticinaron la agonía.
Sordo y cerrado como pared demuertos es el cerril oído delhacendado inerte.
Vino a quemar el bosque,
a incendiar las entrañasde la tierra,
vino a sembrar un saco de fréjoles
y a dejarnos una herencia helada:
la eternidad delhambre.
Rozó con fuego el alto nivel de los mañíos,
el baluarte del roble,
la ciudad del raulí,
la rumorosa colmena de los ulmos,
y ahora desde las raíces quemadas,
se va la tierra,
nada la...
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