Pensando sociologicamente

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 28 (6862 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 16 de noviembre de 2009
Leer documento completo
Vista previa del texto
Zygmunt Bauman Pensando Sociológicamente Ediciones Nueva Visión Buenos Aires Capítulo Tres Los Extranjeros Hemos visto en los últimos capítulos que los términos “nosotros” y “ellos” sólo tienen sentido juntos: dentro de su oposición mutua. Somos “nosotros” sólo en la medida en que hay otras personas que son “ellos”. Y esas personas forman un grupo, un todo, sólo porque todas y cada una de ellascomparten una característica: no son “uno de nosotros”. Ambos conceptos extraen su significado de la línea divisoria a que responden. Sin esa división, sin la posibilidad de oponernos a “ellos”, difícilmente podríamos nosotros explicar nuestra identidad. Por otra parte, los “extranjeros” se resisten a aceptar esa división; podríamos decir que lo que no aceptan es la oposición misma: no aceptandivisiones de ningún tipo, límites que los alejen y, por lo tanto, tampoco la claridad del mundo social que resulta de todo ello. Allí reside su importancia, su significado y el papel que desempeñan en la vida social. Por su mera presencia, que no encaja fácilmente dentro de alguna de las categorías establecidas, los extranjeros niegan la validez de las oposiciones aceptadas. Desmienten el carácter“natural” de las oposiciones, denuncian su arbitrariedad, exponen su fragilidad. Los extranjeros muestran lo que son las divisiones: líneas imaginarias que pueden ser cruzadas o modificadas. Para evitar confusiones, señalemos desde el principio que el extranjero no es simplemente un desconocido: alguien a quien no conocemos bien, no conocemos en absoluto o de quien ni siquiera hemos oído hablar. Setrata, en todo caso, de lo contrario: la característica más notable de los extranjeros es que son, en gran medida, conocidos. Para decir de alguien que es un extranjero, primero debo saber algunas cosas acerca de él o ella. En primer lugar, ellos entran, de vez en cuando, en mi campo de visión, entran sin que nadie los invite, y me obligan a observarlos de cerca. Lo quiera yo o no, ellos se instalanfirmemente en el mundo que ocupo y donde actúo, y no dan muestras de pensar en irse. Si no fuera por eso, no serían extranjeros; simplemente, no serían “nadie”. Se confundirían con las muchísimas figuras intercambiables y sin rostro que se mueven en el trasfondo de mi vida cotidiana -casi siempre sin molestar, sin llamar la atención, atentos sólo a ellos mismos-, figuras que miro pero no veo.Escucho, pero no oigo lo que dicen. Los extranjeros, por el contrario, son gente a quien veo y oigo. Y precisamente porque noto su presencia, porque no puedo ignorar esta presencia ni tornarla insignificante apelando al simple recurso de no prestarles atención, me resulta difícil entenderlos. No están, por decirlo de algún modo, ni cerca ni lejos. No son parte de “nosotros”, pero tampoco de “ellos”.No son ni amigos ni enemigos. Por esta razón, causan confusión y ansiedad. No sé exactamente qué esperar de ellos ni cómo tratarlos. Trazar límites lo más exactos y precisos posible, de modo que se los advierta fácilmente y, una vez notados, se los entienda sin ambigüedades, parece ser una cuestión de suprema importancia para los seres humanos que viven y han aprendido a vivir en un mundoconstruido por el hombre. Todas las destrezas adquiridas para la vida en sociedad serían inútiles, a menudo perjudiciales, y a veces hasta directamente suicidas, si no fuera por el hecho de que los límites bien establecidos nos envían una inequívoca señal respecto de lo que debemos esperar y de las pautas de conducta que debemos emplear para lograr nuestros propósitos. Y sin embargo esos límites sonsiempre convencionales. Las personas que están del otro lado de la línea no se diferencian tanto una de otra como para ahorrarnos cualquier error de clasificación. Por lo tanto, tenemos que esforzarnos constantemente por mantener ciertas divisiones del tipo “sí/no” en una realidad que no acepta contornos tan definidos e inequívocos. Por ejemplo, trazar el importantísimo límite entre el campo donde...
tracking img